viernes 20 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Integración de Sistemas » 18 feb 2014

La Metropolitana incorporaría más Seguridad Electrónica

Eduardo Martino, Superintendente de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires expone sobre las tecnologías utilizadas en seguridad pública por la Policía Metropolitana.


“Quisiera trasmitirles el criterio con el cual se generó esta nueva policía y los elementos tecnológicos que estamos implementando, además yo creo que una de las cuentas pendientes es unir a la seguridad privada, en sus distintas formas, con la seguridad pública”. La frase inicial de Eduardo Martino, Superintendente de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de las Jornadas sobre el Desarrollo de la Industria Electrónica el pasado Noviembre en Seguriexpo, se ganó el entusiasmo de los oyentes, quienes vieron con agrado el nuevo enfoque en la estrategia gubernamental en lo que atañe a la inclusión de empresas privadas en el plan del gobierno porteño tendiente a prevenir y combatir el delito.

Para reforzar el concepto agregó: “Hoy muchos hablan de seguridad privada, sea electrónica o física, como si se tratase de algo ajeno a nuestro ámbito. Saquémosla si no sirve, pero si la dejamos utilicémosla, debe ser un complemento de la seguridad pública”, añadió Martino.

Primeros pasos
“El 1 de junio de 2009, cuando empezamos a trabajar en esta nueva policía se nos planteó el primer dilema acerca de ubicar un efectivo para cada comuna o hacernos fuertes en una sola y luego avanzar sobre las otras.  Respondiendo a ese último criterio comenzamos con la comuna 12, ya que allí obtendríamos la experiencia de un límite interjurisdiccional, como lo es la Avenida General Paz, entre otras problemáticas por resolver. Sin embargo, en materia de comunicaciones no podíamos crear un sistema para una sola comuna, entonces lo primero que hicimos fue montar una red multisitio protocolo TETRA*1, con servicios de voz, dato y telefonía. Así creamos un sistema de comunicación confiable, incorporamos patrulleros con posibilidad de comunicación y equipos portátiles para la gente que trabaja parada”.

Sistema de emisión crítica
En materia de comunicación, Martino aclaró que para una fuerza resulta necesario tener en cuenta el concepto de emisión crítica, que en la actividad comercial no adquiere tanta preponderancia. Con ella nos referimos a la energía alternativa, con uso de un grupo electrógeno, de doble acometida de fibra óptica por recorridos distintos de manera tal que si uno de los sitios que posee la ciudad (actualmente son siete) quedara sin transmisión, con el solapamiento del resto se debería cubrir, como mínimo, el 80% de la zona que quedó sin cobertura.

Y con respecto a cuáles son los sistemas que deberían gozar de mayor fortaleza para evitar un eventual desperfecto, explicó: “Empezaría por las comunicaciones con el personal de calle, después señalaría al botón de pánico (a una víctima lo peor que le puede pasar es que lo apriete y nadie lo esté escuchando)  y finalmente el sistema de videovigilancia. En el choque de Once, donde lamentable fallecieron 51 personas, debimos comunicar a 120 ambulancias, 15 patrulleros y todas las áreas de emergencia, lo cual representó una prueba de campo eficaz acerca de cómo funcionaba el sistema, ya que nunca se llegó a ocupar más del 65% de los recursos de comunicación”.

Monitoreo Urbano
Por su parte, el sistema de videovigilancia se implementó anteriormente, por el año 2008, y funciona de la siguiente manera: cuando el operador detecta algún delito se lo informa a los oficiales que están a cargo de la central, quienes se fijan qué recursos están disponibles y dan aviso al Centro Único de Comunicación y Control, ubicado en Chacarita, donde trabajan todas las áreas competentes, como el SAME, la Policía Metropolitana, Emergencias Civiles y Control de Tránsito. A todos ellos también se les brinda imágenes de las 2000 cámaras distribuidas en la Ciudad.

En este sentido, Martino detalló que la videovigilancia se sustenta sobre tres pilares: la tecnología aplicada, la visualización y la capacidad de respuesta, cualquiera que falle compromete al sistema. Si la tecnología no fuera buena veríamos una mancha y no distinguiríamos si se trata de ladrones o no. Y esto  ocurre cuando las cámaras son de baja calidad, el ancho de banda no es el que corresponde, porque el sistema guarda en inferior resolución y demás circunstancias. Al respecto, hoy la ciudad posee seis petabytes de capacidad de guarda (o seis millones de gigabytes), lo cual nos convierte en el mayor centro de almacenamiento de Latinoamérica. En cuanto a la calidad de video, es de 25 cuadros por segundo, con la compresión de H264. Gracias a este servicio se registran aproximadamente 700 eventos mensuales, entre ilícitos, personas caídas en la vía pública, incendios, cortes de cables que puedan estar electrificados, etcétera.

Una policía coordinada con el sector privado
En cuanto a la asignación de recursos, Martino indicó que ahora se están incorporando 1200 cámaras para los subterráneos, con lo cual sumarían 3200 dispositivos. Sin embargo, el problema radica en cubrir una ciudad de 12.800 manzanas, 180.000 comercios, 204 km², tres millones de personas que duermen allí y otros tres millones que se suman en horario laboral. Entonces hoy resulta imposible abarcar toda la capital con seguridad física únicamente. Y amplió: “Es por eso que abrimos la posibilidad de actuar en conjunto con la seguridad privada, porque necesitamos la alerta temprana. Y de ese modo empezar a reglamentar la ley 1913, que regula dicha prestación. Con ella, las empresas que no cumplan con los mínimos estándares tecnológicos para poder cubrir el servicio comenzarán a caer”.
“Oportunamente yo fui jefe de la división de alarmas de la Policía Federal, en ese momento teníamos un 98% de falsas alarmas, el promedio internacional no baja del 86%. Entonces esos recursos deberían estar filtrados por la actividad privada, porque conocen el detalle de la casa, como está conformada y donde se ubican los dispositivos. Además, muchas de las empresas ya están trabajando con un sistema de verificación por video. De todo eso también nos nutrimos nosotros porque si un oficial se dirige a un lugar de riesgo, podría estar viendo desde el patrullero (tomándolo de la web) a lo que se va a enfrentar, para evaluar cómo le conviene entrar, si fuera un incendio, un derrumbe, etc.”.

Ver para creer
Para otorgarle una mayor transparencia a la gestión policial, las imágenes se reciben también en el Ministerio Público, que cuenta con dos terminales de visualización. En lo concerniente a esta situación, el Superintendente explicó: “Uno de los desafíos consistía en crear una policía que además de decir lo que somos, podamos demostrarlo con pruebas. Y en respuesta a ello colocamos control de acceso, CCTV y un delegado fiscal en la comisaría”.

“Además, en el patrullero montamos cuatro cámaras de video, tres externas: dos hacia los costados y una frontal, y otra que enfoca al asiento trasero, para observar cuando trasladamos a alguien. Al respecto, recibimos dos denuncias por apremio y con las imágenes hemos podido corroborar el desempeño del personal y que la persona se lastimaba a sí misma para alegar que lo habían agredido. De igual forma, las cámaras laterales cuentan con micrófonos, porque si un policía dice que fue recibido con disparos, tal vez no veamos a la persona que lo ataca, pero sí podamos escuchar la detonación. Estos datos se guardan por 60 días en el mismo vehículo, dentro de una caja con candado. No obstante, la grabadora digital (al estar conectada al router IP, con el sistema 3G) permite mandar las imágenes que queramos ver desde la central de alarma. Allí, porque el dispositivo se activa automáticamente, por ejemplo cuando un detenido ocupa el asiento trasero.”  

Móvil de exteriores
Cuando se dan eventos en lugares donde la policía no cuenta con recursos, esta desplaza el camión de exteriores, similar a los de cualquier canal de televisión, con cámaras Sony e inalámbricos de hasta 400 metros de distancia, lo cual les permite trabajar sin cable. Asimismo poseen dos mochilas, que actúan con un equipo de 6 placas 3G que unen el ancho de banda, permitiendo que cada chip sea de compañías diferentes, por si se llegase a caer  el servicio de alguna de ellas. También poseen dos motocicletas, por si deben recibir las imágenes con urgencia, ya que el camión demora dos horas en establecer conexión con el telepuerto del Ministerio.

Botón de pánico
Se trata de un dispositivo que, según aclara Martino, costó más de un año poder elegirlo. Entre sus cualidades se destacan que capta audio y que es leído por los satélites, incluso dentro de una cartera o en el asiento de un auto. El diseño cuenta con el botón central de SOS y otros cuatro alrededor para tareas administrativas.

“En su momento entregamos cerca de 1100 dispositivos, ahora hay 800, porque en esa diferencia se resolvió la situación de fondo. Además de darlos para los casos de violencia de género, los hemos repartido a comerciantes, con la obligación de recibir las denuncias de los comercios linderos, como de cualquier persona que le suceda algo en la calle”.

“El Estado va a hacer una nueva inversión en estos equipos con el fin de que a todos los negocios les llegue el acuda. Considero que les conviene pagar un poquito por la alarma -menos que por un seguro- sabiendo que antes de los seis minutos llegará una moto de la Metropolitana con personal capaz de resolver el inconveniente”.  

Software para una nueva policía
“Hemos desarrollado plataformas informáticas, de recepción de denuncias  y hemos diseñado un sistema de estadísticas para armar un mapa online del delito, único en la Argentina, que se actualiza inmediatamente. También creamos el sistema de gestión de actuaciones policiales que recibió 18.000 causas en lo que va del año. Las que a mí me ingresaron por el tema de video o algún otro elemento tecnológico no son producto del actuar de los policías, sino de jueces que solicitaban imágenes de lo que pasó en algún lugar”.

Otra herramienta importante para la Metropolitana es el Sentinel, el software de investigación criminal, que permite el entrecruzamiento de datos delictivos, como antiguamente hacía el Excalibur. “Con este programa descubrimos que la mayoría de los integrantes de una banda que robaba autos de alta gama eran de la Villa Zabaleta, entonces empezamos a trabajar allí y cada teléfono que registrábamos por orden judicial, nos aportaba más información. Llegamos a tener causas con más de 500.000 entrecruzamientos”.

*1₁TETRA es un sistema de radio troncalizado, o sea, que usa una infraestructura para conectar a varios puntos y bases de radios, formando así redes más grandes.

 

Merced a las gestiones de Eduardo Martino, los alumnos del curso para Idóneos en Seguridad Electrónica organizado por CASEL han podido realizar una visita, extra curricular, al Centro de Monitoreo Público Urbano y al Centro de Recepción de Alarmas de la Policía Metropolitana y de esa forma tomar contacto con la práctica de lo que le habían aprendido de manera teórica.


Eduardo Jorge Martino
• Superintendente de la Policía Metropolitana desde Junio 2009.
• Ha realizado cursos de especialización profesional sobre sistemas de comunicación con las policías de EE.UU. y Francia.
• Fue Profesor del Instituto Universitario de la Policía Federal en Sistemas de Comunicaciones y Práctica Profesional.
• Posgrado de Actualización de Políticas Públicas de Seguridad en la Facultad de Derecho (UBA).
 

 

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