viernes 20 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Infraestructura » 1 abr 2005

Antes de decidirse por VoIP.

VoIP es la alternativa al buscar soluciones para las telecomunicaciones empresarias. Las telecomunicaciones son un elemento esencial en el mundo de los negocios y conviene hacer un minucioso análisis antes de decidir entre telefonía tradicional o VoIP.


Lo primero que se piensa cuando se habla de VoIP es en la reducción de costos por llamadas de larga distancia. Pero hay que tomar en cuenta los otros beneficios que brinda esta tecnología, tales como aumento de la productividad de los trabajadores, la posibilidad de interconexión entre las diferentes sucursales y la disminución de gastos operativos como resultado de la simplificación de gerenciamiento.

Lo que sigue puede ser una guía para quienes toman las decisiones de las empresas, respecto a los beneficios y los riesgos de la adopción de esta tecnología.

Ahorro y otros beneficios

El principal beneficio es la reducción de gastos en la factura telefónica. Transportar la voz por una red, ya sea internet público o una red Wan genera un ahorro importante. Más aún, en compañías con oficinas remotas con sólo marcar un interno se puede hablar con otra persona de la empresa que está del otro lado del mundo. A esto hay que agregarle la ventaja de monitorear y administrar una sola red en la que convergen voz y datos.

VoIP también permite reducir los gastos de traslados y cambios: con un administrador operado vía web se pueden hacer las modificaciones o adaptaciones necesarias.

Otro beneficio es que la migración a VoIP se puede hacer gradualmente, departamento por departamento, de manera de mantener un saludable control durante la transición. De esta manera, si surge algún problema en las primeras etapas de la transición, se puede corregir antes de que otro grupo de usuarios migre.

Potenciales riesgos y cómo superarlos

1.Calidad de la voz:
Los problemas más comunes son:

a) Delay: Es el tiempo que demora una señal para ser transferida, o el tiempo que tarda en establecerse el circuito de comunicación.
b) Oscilación: En telefonía IP, es la variación de tiempos de arribo de los paquetes de data.
c) Latencia: Es la cantidad de tiempo que va entre la iniciación del pedido de transmisión de datos, o cuando la data es inicialmente recibida para su retransmisión, y el momento en que la transmisión es admitida, o cuando la retransmisión comienza.

Estos tres problemas atentan contra la calidad de la comunicación VoIP.
De acuerdo con cánones internacionales, un delay aceptable para llamadas VoIP es:
• 0 a 150 milisegundos para cualquier aplicación
• 150 a 400 milisegundos para comunicaciones internacionales.

Hay que considerar también que el delay puede suceder en cualquier tramo de la red que está más allá del control de la empresa. Es por eso que conviene emplear una solución de calidad para que no se produzca, al menos, del lado en que origina la llamada.

2. Seguridad:
Esta es otra cuestión crítica y debe ser tenida especialmente en cuenta.
No hay que olvidar que la información que se maneja es capital de la empresa y no se la debe poner en riesgo. Es primordial protegerse con firewalls actualizados permanentemente.

Muchas soluciones IP se despliegan en servidores que corren o en sistemas operativos propios, o en servidores comerciales disponibles en el mercado.

Para evitar los robos de líneas o las escuchas ilegales, hay que encriptar los handsets, aún los IP. El acceso a un usuario debe ser protegido por un password (contraseña).

Otras sugerencias para proteger el tráfico de voz: asegurarse de encriptar el flujo de voz, mantener la protección de la red usando una solución contra intrusiones y que los firewalls estén correctamente configurados. La red debe estar tan bien protegida como otros sectores críticos de la empresa.

3. La energía que alimenta la red:
El sistema telefónico es un instrumento esencial de la compañía. Los clientes esperan comunicarse con la empresa cada vez que lo necesiten. Asimismo, la empresa que decidió adoptar un sistema telefónico VoIP, espera que éste funcione, al menos igual (si no mejor) que el sistema tradicional. Pero hay que tener un plan estratégico a poner en marcha ante un corte de energía.

Una de las soluciones a implementar es la instalación de una UPS que entregue energía de calidad, que no degrade el equipamiento ni la administración y monitoreo de la red y que, en el caso de empresas que tengan oficinas en el exterior conectadas a un servidor central, que la corriente que entregue la UPS no genere incompatibilidades que puedan afectar la calidad de las comunicaciones.

4. VoIP ¿In-house o IP Center?
Ambas opciones son viables, es una cuestión de decisión.
Contratar los servicios de un IP Center es como un leasing: los usuarios no son propietarios del equipamiento, a excepción de los teléfonos.

Se paga una tarifa básica, se pactan los plus por servicios adicionales y no hay inversión inicial. Elegir un buen proveedor es fundamental; no importa la ubicación geográfica del mismo: lo que hay que tener en cuenta al hacer la elección es su reputación, la calidad y prestaciones del servicio que ofrece, su confiabilidad. Las prestaciones de seguridad son, hoy por hoy, las que se deben considerar especialmente al tomar una decisión sobre telecomunicaciones.

Es la mejor elección, por ejemplo, si los servicios son necesarios por no mucho tiempo.

Con la opción In-house, la compañía debe comprar y mantener el sitio. Comprar una IP PBX exige una importante inversión inicial; a este costo hay que sumarle la instalación, mantenimiento y el tiempo de aprendizaje y entrenamiento de los usuarios. Esta opción es redituable si se espera usarla por un largo tiempo. Además, permite customizar los servicios y la atención.

Conclusión: Analizar la situación hará que se tome la decisión acertada.

 

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