martes 16 de octubre de 2018
Revista Innovación Seguridad » Integradores » 2 ago 2006

SEGURIDAD MUNDIAL

El factor humano como determinante de la Seguridad durante Alemania 2006


A medida que fans de todas partes del mundo iban arribando a Alemania para presenciar el Mundial que empezó el 9 de Junio, expertos en Seguridad de las agencias del gobierno alemán y de agencias internacionales se aglutinaron frente a los monitores de sus computadoras para analizar y evaluar los reportes generados a diario por las autoridades de Seguridad en cada estadio y sus alrededores.

En el Ministerio del Interior de Berlín funciona el Centro Nacional de Información y Cooperación (Nacional Information and Cooperation Center, NICC). Durante los treinta días que duró el evento, el Centro fue gerenciado por expertos de más de veinte agencias gubernamentales, incluyendo Europol, INTERPOL y el comité Organizador de Alemania 2006.

Cada una de las Agencias que formaron parte del NICC durante Alemania 2006 operó con sus propias redes de comunicaciones y, en algunos casos, se integraron con las de las otras Agencias para monitorear determinadas actividades durante el evento. Hubo una unidad especial –la Oficina Federal de Investigaciones Criminales-, para prevenir posibles ataques terroristas, mientras que la Policía Federal puso su foco sobre los hooligans y otras “barras bravas”.

A pesar de la substancial cantidad de IT involucrada en recolectar, procesar y distribuir la información que nutrió a las distintas Agencias de Seguridad y grupos policiales organizados bajo el paraguas del NICC, el Centro de Control en sí mismo era, respecto a otras áreas, “menos tecnológico”. Cada una de las Agencias, como ya dijimos, tenía su propia terminal, con sus propios expertos. Y aquí el factor humano como determinante: los expertos de cada una de las Agencias interactuaban con los de las demás, consultándose e intercambiando información a los efectos de actuar ante cualquier circunstancia. Sobre una de las paredes se desplegaban grandes monitores, mostrando los planos de los estadios, menúes con archivos de videos de seguridad, etc.

El vocero del Ministerio del Interior alemán expresó, en una conferencia de prensa que “…el contacto interpersonal es la clave”. La respuesta a ninguna consulta era demorada, no había que esperar un e-mail ni una llamada telefónica desde otra unidad: todo era “consulta inmediata”.

Cada uno de los 64 partidos estuvo monitoreado por un staff de expertos, trabajando las 24 horas de cada uno de los días que duró el Mundial de Fútbol.

Si bien el NICC en sí mismo no tenía poder operativo dentro de la compleja estructura del sistema alemán, por primera vez en el país sede numerosas Agencias de Seguridad de distintos países compartieron un espacio bajo el mismo techo con el fin de coordinar el flujo de información de un gran evento y poder, de ser necesario, contribuir a una rápida toma de decisiones.

Según expresó el vocero del Ministerio del Interior, la idea del NICC fue concebida luego de analizar aspectos relacionados con los atentados a las Torres Gemelas (S11) en Estados Unidos y a ciertos brotes de violencia previos al Campeonato de Fútbol Alemania 2006, con hooligans y otros fanáticos fuera de control. El Ministerio del Interior alemán vio la necesidad de contar con líneas ultrarrápidas de comunicación, con expertos evaluando y coordinando la información.

Se creó, entonces, un portal del NICC, con información clave consolidada, generada por las distintas agencias integrantes del mismo.

Aunque los servicios de inteligencia no detectaron indicios de grupos terroristas que planearan atentar durante el Mundial, el fantasma de los últimos atentados y el de Munich 72 no se podían evitar. Se hizo una distinción entre la situación que podrían crear los hooligans y otros hinchas y la que podrían generar los grupos neo-nazis; los primeros habían expresado abiertamente su intención de causar disturbios; los segundos, planeaban llevar a cabo actos demostrando su ideología.

Hasta se consideró una situación crítica, tal como la de un avión no autorizado volando en dirección a un estadio -los aviones debían volar a no menos de 5.4 kilómetros de un estadio durante las tres horas anteriores y posteriores a un partido-.

La velocidad del flujo de información procesada por el NICC iba a ayudar a tomar decisiones ante situaciones de este nivel.

Y si bien la ley alemana prohíbe acciones contra aviones civiles, en una entrevista que concedió a un canal de televisión el Ministro del Interior alemán advirtió que estarían dispuestos a quebrar la ley si la alternativa era salvar vidas.

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