martes 16 de octubre de 2018
Revista Innovación Seguridad » Infraestructura » 22 mar 2007

Ciudades Inteligentes

“Me interesa el futuro porque es allí donde pasaré el resto de mis días”  Woody AllenInternet se ha entendido como una forma de trascender la distancia. Es en lo local donde Internet representa una enorme oportunidad, al permitir conjugar el poder de las redes digitales con el de las redes físicas.Por Rosalía FerloniModelo conceptual de una Ciudad Inteligente:


Lo virtual
SimCity es un videojuego de estrategia que permite diseñar, planificar y gestionar una ciudad. Quien haya jugado a SimCity seguramente entiende cómo el ambiente influye sobre la población. Si uno juega a ser Dios, moldea el entorno a su antojo, inventando una ciudad viva e inteligente siempre en movimiento; si uno es Alcalde -el rol más importante dentro del juego- debe gestionar la ciudad ajustándose a un presupuesto, construyendo las dependencias gubernamentales con el desafío de brindar servicios de calidad óptima a la población; el tercer participante es el Sim -el habitante- que sufre o disfruta las consecuencias de las acciones del Alcalde. El objetivo declarado del juego es "convertir la ciudad en un lugar próspero y deseable en el que puedan vivir los Sims”.


La realidad
En la ciudad real el entorno ya está; sólo resta mejorarlo para convertir a la ciudad en un ecosistema inteligente para que sus habitantes puedan vivir mejor. Las nuevas tecnologías permiten reinventar los ambientes urbanos y, como consecuencia, generan una evolución de las ciudades y de las relaciones entre sus habitantes.

Evolución de la ciudades
En la época preindustrial, las ciudades eran un conglomerado de edificaciones cuyo destino era ser refugio y brindar seguridad a sus habitantes y sólo el tres por ciento de la población mundial vivía en ellas. Más adelante, en la era industrial, las ciudades se convirtieron en el eje de la actividad económica, atrayendo a la gente; contaron con redes de servicios (agua, luz, gas), de transportes, de recolección de residuos, y comenzaron a parecerse, tal como expresa William Mitchell del MIT, a “organismos vivientes”. Y prosigue: “Actualmente, estos ecosistemas artificiales están desarrollando sistemas nerviosos que los interconectan con otros de manera inteligentemente coordinada. A medida que evolucionan a más inteligencia, se generan nuevos patrones, se vuelven programables, y el diseño del software se convierte en un ítem tan crucial –social, cultural y económicamente- como el hardware”.
El tiempo y el espacio han dejado de tener importancia ya que la revolución tecnológica ha modificado esos conceptos.
Una proyección de las Naciones Unidas indica que, para el año 2015, como consecuencia de la aceleración de la urbanización y el crecimiento de las economías, más de 350 millones de personas habitarán en ciudades, con la consecuente demanda de infraestructura para la provisión de energía, agua, transporte, seguridad, salud, etc. Estos son desafíos que los gobiernos deberán enfrentar, en conjunto con el sector privado y la sociedad toda.


¿Qué es una Ciudad Digital?
La evolución hacia la Sociedad Tecnológica y del Conocimiento exige igualmente una evolución del concepto de “Ciudades Digitales” hacia “Ciudades Inteligentes”

Una ciudad digital desarrolla tecnologías de avanzada para mejorar la calidad de vida de sus residentes y los servicios gubernamentales. Se construye con liderazgo y visión. Implica la transformación del gobierno desde una estructura de organismos estancos a un marco integrado de IT que brinda servicios innovadores. La tecnología es el instrumento. Surge de la iniciativa gubernamental y la colaboración de la acción privada.
Según la Organización Banespyme, “en una ciudad digital, la tecnología se pone al servicio de las necesidades de los ciudadanos y las empresas. Así, se materializan nuevas formas de relacionarse, de vivir y de trabajar. Por ejemplo, el ciudadano puede concertar una visita médica, solicitar un certificado o consultar las ofertas de ocio de su municipio a través de varias tecnologías y dispositivos móviles”.

La Comisión Técnica de la Red Iberoamericana de Ciudades Digitales define  una ciudad digital inteligente como  “el  entorno de ámbito local en el que existe  una considerable implantación de la sociedad de la información, tanto en el conjunto de los ciudadanos en su ámbito residencial, de trabajo o en la utilización de servicios públicos, como de las empresas e instituciones en temas tales como la teleadministración, el teletrabajo, teleformación, telemedicina, gestión de servicios de uso público, aplicaciones para colectivos con requerimientos especiales, aplicaciones sobre cultura, turismo, aplicaciones de tipo residencial y móvil, producción de contenidos, etc. donde la administración pública constituye el motor integrador del resto de las iniciativas. Todo ello basado en redes de alta velocidad y partiendo de la base de que una considerable parte de la población está formada en aplicaciones telemáticas y, en particular, en el uso de Internet”

Microsoft, desde el sector privado, enumera los elementos tecnológicos y funcionales que en forma integrada conllevan al éxito de la implementación de una ciudad digital y su tránsito a una ciudad inteligente. Estos elementos son: La generación de la red a través de una estructura tecnológica de acceso multicanal; la creación de un sistema integrado de información que consolide bases de datos, servicios de diferentes organismos, de forma no intrusiva (el “núcleo de la ciudad digital”). Y para esto ha presentado su software “Acelerador para ciudades digitales” que corre sobre plataforma Windows Server System adaptable a las particularidades de cada administración.

Un primer paso es la implementación del Portal del Ciudadano como puerta de entrada al sistema. A través de este Portal, se gestiona, y se llega a la teleadministración, la telemedicina, el teletrabajo, el comercio electrónico. Pero, previo a todo esto hay un requisito a cumplir: la alfabetización digital. Otros aspectos a considerar son la usabilidad y la accesibilidad, y la difusión.


Cuando hablamos de ciudad digital nos referimos al conjunto de computadoras y dispositivos móviles conectados mediante una red inalámbrica. Hay diversos tipos de redes; en general, las compañías que tienen experiencia en su implementación convienen en que las redes de tipo mesh -malla- son las más adecuadas.

¿Qué son las redes MESH?
Conforman una infraestructura descentralizada, sin costos, fiable y resistente a través de la cual cada nodo que la conforma transmite hasta el siguiente, actuando como repetidoras para llevar datos a aquellos que están más alejados, resultando en una red que puede cubrir grandes distancias aún en terrenos difíciles. Su fiabilidad resulta del hecho que, si un nodo queda fuera de servicio, los demás buscan una ruta alternativa para mantener la conexión (back haul). Su capacidad aumenta con sólo agregar nuevos nodos.

Así como en las redes inalámbricas las laptops se conectan a un access point compartiendo el ancho de banda, en las redes mesh se amplía la disponibilidad de ancho de banda a medida que se incorporan nodos a la misma.

Dado que esta arquitectura es mucho más barata que la tradicional, en muchas ciudades la han incorporado a fin de concretar los proyectos de digitalización.

Las redes mesh configuran las rutas dinámicamente, con bajo requerimiento de energía.

Información adicional: Vea el artículo "Ciudades Inteligentes... cómo construirlas. Seminario cómo construir una ciudad inteligente"

 

Experiencias Internacionales:


La ciudad Digital de Seattle
-Estados Unidos-
Es considerada como una de las 10 ciudades digitales más importantes de Estados Unidos por los beneficios que le proporciona a sus ciudadanos, por su eficiencia, por su administración, por su transparencia y por la participación que genera entre sus usuarios. Destaca la utilización de una innovadora tecnología basada en correo electrónico que mantiene a motocicilistas y a choferes de camiones al tanto del tráfico y permite ahorros de tiempo.

Aveiro Digital y Braganca
Digital -Portugal-
Son dos ciudades que tienen el fin de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, fomentar la participación democrática, propiciar el acceso a servicios públicos como privados, mejorar la administración pública, generar empleos, promocionar productos locales (sobre todo rurales) y facilitar el aprendizaje de por vida.

En Argentina
Si bien existen anuncios de que tal o cual ciudad será digital en pocos años, cabe distinguir entre el hecho de que exista acceso a internet gratis o a bajo costo y el hecho de que los residentes del municipio pertenezcan a una ciudad digital inteligente.

Existen proyectos en marcha. La ciudad de San Martín de los Andes, por ejemplo, está en la primera etapa de esta implementación. Tal como plantea en el proyecto: “El gobierno electrónico (e-government) es el primer componente y el motor impulsor de la ciudad digital; pero el modelo planteado integra tanto a la administración pública, como a las empresas de servicios públicos e instituciones intermedias a través de la utilización de nuevas tecnologías y herramientas informáticas. Así los ciudadanos, de cualquier nivel y extracto social, interactúan día a día con estas entidades en forma electrónica de una manera más ágil, menos burocratizada y pueden ejercer un verdadero control sobre sus derechos, ya que este modelo permite el control activo de la sociedad sobre las decisiones que el gobierno toma, permite conocer su desempeño en tiempo real y controlar la correcta utilización de los recursos públicos. También permite conocer en tiempo real las novedades y noticias de cada entidad o empresa, directamente desde su origen y participar íntimamente en su desarrollo y evolución”. Es un emprendimiento conjunto con la Cooperativa Telefónica (Cotesma) y convocó a todas las entidades y empresas de la ciudad integrarse al mismo.

Concientes de la brecha digital -tanto individual como geográfica-, y a fin de acercar las TICs a todos los actores sociales, han implementado Centros tecnológicos Comunitarios a fin de que todos los residentes de la zona puedan ser partícipes de los beneficios de pertenecer a una ciudad digital.

Kioscos electrónicos
Los kioscos electrónicos son módulos de autoservicio y auto información que funcionan como una ventanilla ùnica automatizada donde se pueden ofrecer múltiples servicios gubernamentales, empresariales y sociales, y pueden ser situados en lugares estratégicos con el fin de acercar los servicios a la ciudadania.

La usabilidad y la accesibilidad
La usabilidad permite mayor rapidez en la realización de tareas y reduce las pérdidas de tiempo.

Jakob Nielsen, padre de la usabilidad de Internet afirma que “la accesibilidad, como concepto general, depende en gran medida de la usabilidad. Una página con garantía de accesibilidad no puede obviar la usabilidad”.
¿Qué es la usabilidad? La Organización Internacional para la Estandarización (ISO) la define de dos maneras distintas: como una capacidad propia de un programa de "ser comprendido, aprendido, usado y ser atractivo para el usuario, en condiciones específicas de uso" y como "la eficiencia y satisfacción con la que un producto permite alcanzar objetivos específicos a usuarios específicos en un contexto de uso específico". Esto implica aspectos tales como la facilidad de aprendizaje y la flexibilidad; quienes pongan en marcha un proyecto de ciudad digital deben tener en cuenta, al diseñar la arquitectura, las diferencias entre los usuarios -los residentes de la ciudad- ya que en la ciudad digital inteligente cambia el concepto de usuario. El diseño de la ciudad debe centrarse en el mismo, incorporando el feedback directo de los usuarios a fin de cumplir con las metas para las cuales ha sido diseñada.

La Asociación Española de Usuarios de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (AUTELSI) clasificó a las Ciudades Digitales, atendiendo al tipo de actividades que las originen, de la siguiente manera:

Ciudades Digitales con ánimo de lucro
Creadas por compañías privadas con objetivos comerciales. Estas plataformas pueden dar entrada a otras empresas y entidades, públicas y privadas, pudiendo tener ámbitos con fines no lucrativos. En este último caso podría decirse que poseen una naturaleza mixta. Es el modelo mayoritario en los Estados Unidos.

Ciudades Digitales sin ánimo de lucro (al menos inicialmente)
Su puesta en marcha se debe bien a la iniciativa de ciudadanos (integrados en asociaciones y colectivos), con el objeto de establecer un punto de encuentro para sus fines asociativos, bien al impulso y promoción de las administraciones públicas con el objeto de acercar sus funciones a los administrados, prestando servicios públicos mediante el uso de tecnologías de la información.
Las generadas por los ciudadanos, normalmente de manera espontánea, tienden a extinguirse en un periodo breve, por falta de medios o participantes. Son el origen de la Ciudad Digital.
Las creadas por la Administración, generalmente conforme a un plan preconcebido. Es el modelo seguido en Asia. Este tipo de ciudades tienden a perdurar, pero en muchos casos pueden amplíar sus objetivos iniciales mediante su apertura a la participación de otros agentes, pudiendo llegar de este modo a configurarse como mixtas.

Ciudades Digitales mixtas
Son aquéllas en las que se mezcla la iniciativa pública y privada. Suelen concebirse como plataforma para un conjunto muy diverso de servicios, con y sin ánimo de lucro, aunque su principal objetivo es impulsar el desarrollo de la Sociedad de la Información y su utilización por parte de los ciudadanos, sin olvidar el establecimiento de verdaderas utilidades tanto de carácter gratuito como comercial. Este tipo de ciudades pueden ser mixtas en origen o responder a la iniciativa de un agente en particular, que invita al resto a participar en el proyecto aportando utilidades. Europa está siguiendo mayoritariamente este modelo, ocupándose el poder público de la promoción e impulso de los proyectos permitiendo la entrada de la iniciativa privada, empresarial y social. Los países iberoamericanos están también en esta línea.

La ciencia, la tecnología y los sistemas de información para el rediseño de las ciudades, deben ser usados con el fin de lograr un ambiente de vida y trabajo óptimo, que sea limpio, eficiente y seguro.
Visión de futuro y buenas dosis de imaginación, diseño y tecnología, y capacidad de gestión son las claves que se necesitan hoy para construir un futuro abierto e inteligente para nuestras ciudades.

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