domingo 22 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Intrusión » 30 may 2007

Cuando la energía se convierte en seguridad

Por Juan Carlos BertoneLos cercos eléctricos de seguridad actúan como un completo sistema de alarma perimetral. Caracterizados por un tendido de cables de acero por donde circulan pulsos de alto voltaje, estos sistemas ofician de escudo y permiten disuadir a los posibles intrusos en el momento de ingresar a un predio. Están dotados de una batería de respaldo que garantiza su funcionamiento frente a eventuales cortes de energía y cuentan con un equipo de monitoreo que reporta constantemente los distintos contactos o las anomalías del perímetro.


Los cercos eléctricos de seguridad funcionan mediante un energizador que suministra pulsaciones de alto voltaje pero de bajo amperaje (aproximadamente unas 50 por minuto y a 7.000 volts), para electrificar hilos especiales de acero que conforman el perímetro a proteger. De este modo, al intentar penetrar el área, el intruso recibe una descarga eléctrica dolorosa pero no letal, que lo obliga a desistir en su intento.

“El cerco eléctrico perimetral trabaja como un periférico más de una central de alarma, con la diferencia que incorpora un factor de disuasión muy alto: primero como barrera física y luego psicológica (Ver recuadro: “Una Cuestión Cultural”). La detección antes de que ingrese el intruso y el factor de rechazo que genera se convierten en las dos ventajas fundamentales de este sistema”, afirma Guillermo Valls, Presidente de Valls S.A.

De esta manera, cualquier intento de vandalizar el cerco antes y/o durante el intento de ingresar, será detectado por el equipo e inmediatamente reportado. Por ejemplo, si el delincuente intenta cortar el alambre o trata de cubrirlo con algún elemento para poder sortearlo, el pulso eléctrico de alta tensión del cercado cae por debajo del nivel de seguridad preestablecido y el sistema dispara señales sonoras, luminosas y/o de monitoreo, según la configuración predeterminada.

Si bien el cerco eléctrico perimetral es proclive a emitir falsas alarmas por el contacto de algún animal, rama, vientos fuertes o lluvias, la central cuenta con “inteligencia propia” que le permite discriminar ese tipo de roces, evitando disparar falsos avisos.

La mayoría de los equipos incluye una batería interna que garantiza la continuidad del funcionamiento frente a los eventuales cortes de suministro de energía eléctrica. Al reestablecerse la alimentación de la red, el cargador interno repone la energía de esa batería. Además, estos equipos pueden ser configurados para activarse o desactivarse a la hora que el cliente lo requiera, de manera local e incluso en forma remota, a través de Internet.

Algunos equipos incorporan, además, un sistema de control de impedancia, que supervisa el estado del cerco aún cuando está desconectado, detectando cualquier falla, como roturas de alambre, by-pass en la línea, etc.

Ventajas de instalar un cerco eléctrico de seguridad
• Detecta la pre-intrusión. Un cerco eléctrico de seguridad le permite detectar un intruso cuando está en el perímetro de su propiedad y no cuando ya ingresó al área protegida, como en el caso de los sistemas de alarmas convencionales.
• Significa una barrera física. Todo cerco eléctrico de seguridad supone una demarcación clara en los límites físicos de su propiedad, para que sean respetados.
• Tiene un efecto disuasivo. La gran visibilidad de los cercos y –de ser necesaria- los pulsos eléctricos descargados son suficientes para evitar o retardar el tiempo de ingreso de un intruso a su propiedad.
• Funciona como detector activo. Un intruso necesariamente deberá destruir  el cerco para poder entrar a la propiedad. El sistema de monitoreo le brinda total protección perimetral y activará sistemas de alarmas como sirenas o luces giratorias para asustar al intruso, e incluso alarmas silenciosas para poder capturarlo.
• Es una solución sencilla y económica. Por sus materiales y su simplicidad, los cercos eléctricos significan una solución de seguridad muy conveniente en la relación precio-efectividad: son fáciles de instalar, de operar y su costo de mantenimiento es bajo.
• Se pueden monitorear en forma local o remota. Este tipo de sistemas minimiza el costo de personal de seguridad, ya que gracias a su sistema de monitoreo no requiere supervisión humana.

Normativas y Legalidad del uso
Los sistemas de cerco eléctrico de seguridad usados como protección perimetral son aplicables siempre que el límite del predio esté correctamente establecido, señalizado y provisto de una barrera física que evite el contacto accidental.
Las normativas No. 60335-2-76 y No. 479-2 de la "International Electrotechnical Commission" son las encargadas de reglamentar el funcionamiento de este tipo de soluciones y sus puntos más importantes indican lo siguiente:
• Los electrificadores que energizan estos cercos deben cumplir Normas de fabricación y tener Certificados de seguridad eléctrica vigentes según las resoluciones de la Secretaria de Industria y Lealtad Comercial.
• La Norma IEC 479-2 determina cuál es la energía máxima que puede soportar el ser humano. Generalmente los sistemas entregan un 20 % de la energía máxima autorizada por esa norma.
• La valla física que separa el sector público del sector protegido (muro o alambre olímpico) debe tener una altura mínima de 2.5 metros
• Si la valla es un alambrado de malla, la abertura de esta malla no debe ser superior a 50x50 mm. y estar conectada a la toma de tierra.
• Debe indicarse con cartelería la presencia de un cerco eléctrico. Deben instalarse cada 25 metros carteles reflectivos de doble impresión, indicando tanto al propietario como al transeúnte o posible agresor su condición de cerco eléctrico.
• Hay que recurrir a instaladores homologados por la fábrica para poder recibir el asesoramiento técnico y una instalación acorde con la normativa.

CUANDO NO SE PUEDE CUMPLIR ESTRICTAMENTE CON LA NORMATIVA VIGENTE, EL SISTEMA NO SE DEBE UTILIZAR.

 

Una cuestión Cultural
A la hora de intentar explicar las razones que muchas veces generan resistencia o negación por parte de los usuarios a instalar este tipo de soluciones de seguridad, Guillermo Valls menciona dos razones de índole cultural: el miedo y el desconocimiento. El temor o la aversión humana hacia la electricidad en general es algo innegable. Con respecto al desconocimiento, Valls enfatiza poca información y los prejuicios que reinan sobre el funcionamiento de estos sistemas que “no son letales y cuyo uso está debidamente autorizado y reglamentado”. Originariamente estos sistemas nacieron con fines ganaderos y es por ello que necesariamente llevan una impronta “conductista”, que muchas veces despierta cierto rechazo o repulsión, explica Valls. 

“En nuestro país, el uso del cerco energizado como sistema de protección perimetral aún es muy bajo”, comenta Daniel Banda, Presidente de la firma Protek. “Sin embargo, este sistema de seguridad ha tenido una evolución muy grande en el resto de América Latina y hoy en día alcanza niveles de penetración similares a los de los sistemas de alarma tradicional. Una de las causas más comunes que invocan los usuarios para resistirse a instalarlo es la situación legal en cuanto a su utilización, en líneas generales, por desconocimiento”. En lo personal y profesional –asegura Banda- “no creo que un cerco energizado sea más peligroso que una tanda de vidrios rotos insertada en lo alto de un muro o que una tira de alambre de cuchilla, las cuales de hecho, podrían causar efectos aún más graves que el mismísimo sistema de cerco energizado, instalado correctamente y de acuerdo a las normas”

 

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