lunes 23 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Monitoreo » 20 jun 2009

Nace el Grupo de Monitoreo de Alarmas de CASEL

Integrado por las principales empresas del sector, el Grupo de Monitoreo de Alarmas de CASEL parece decidido a trabajar duro para resolver las problemáticas específicas que atañen a su sector. “Nos juntamos con la idea de avanzar con soluciones concretas y lo primero que estamos analizando son las distintas normativas provinciales que nos afectan”, adelanta Gabriel Ruanoba, Titular de Sistemas SPS y una de las principales voces de la iniciativa.


¿Cómo nace el Grupo de Monitoreo de alarmas de CASEL?
En los últimos 10 años se hicieron muchos esfuerzos para aunar las fuerzas del sector y en muchas ocasiones no se llegó a buen puerto. Siempre hubo individualidades que hicieron que cada empresa siguiera por su cuenta y eso provocó la dispersión del esfuerzo conjunto. A partir de esa experiencia y luego de varios errores acumulados, finalmente encaramos nuestros problemas de manera unida. De ese modo, las empresas de moni-toreo de alarmas formamos un grupo que busca no sólo analizar en este momento en particular las distintas leyes y problemáticas en cuanto a la normativa de Seguridad en distintas provincias, sino que tiene la idea de ir avanzando con otros te-mas y otros proyectos.


¿Por qué creés que se demoró tanto en conformarlo?
Yo en particular he pertenecido a otras Cámaras en el pasado, entidades que por distintas razones nunca terminaron de plasmar las inquietudes de nuestro sector. Durante esos años, cuando el negocio recién comenzaba, no había posibilidad de analizar más friamente las normativas y los problemas aún eran incipientes. Hoy la realidad cambió y los problemas y las normativas nos están afectando a todos los que formamos parte del mercado de la Seguridad Electrónica.


¿De qué modo trabaja el Grupo?
Nos reunimos en forma permanente una vez a la semana. En concreto, ahora estamos analizando profundamente la Ley N° 12.297 de la provincia de Buenos Aires, con sus modificaciones y su decreto reglamentario. Se trata de un estudio muy puntual, artículo por artículo, donde observamos cómo y en qué nos afecta la norma. Y nos hemos encontrado con algunas sorpresas: por ejemplo, paradigmas que creí-amos que existían y no existen u otras cosas que pensamos que no nos iban a comprometer y lo terminan haciendo…

Un trabajo arduo… ¿Cómo surgió el análisis de la Ley?
Gracias a las constantes reuniones, la primera gran conclusión a la que arribamos es que ya no debíamos ir en contra de la Ley, sino trabajar conjuntamente con la Autoridad de Aplicación -la Dirección y Agencia de Seguridad de la provincia de Buenos Aires- en algunas modificaciones en la reglamentación. Ahora, el objetivo general es hacer más laxa la normativa en algunas cosas puntuales y, además, tratar de diferenciar claramente la Seguridad Electrónica de la Física.
Al ponernos a trabajar en serio, nos dimos cuenta de cuáles son las cosas que nos afectan de VERDAD y dejamos de pensar que TODO nos afectaba. Nos dimos cuenta que hay cosas que podemos y debemos cumplir y otras que el legislador las pensó con un buen espíritu pero que luego, llevadas a la práctica, son imposibles de realizar. Entonces, en lugar de oponernos y seguir protestando como lo veníamos haciendo durante los últimos diez años, sin llegar a ningún resultado, nos encontramos todos un poco más maduros como para poder analizar la Ley, abordarla y buscar una solución.


¿Y con qué se encontraron?
La sorpresa mayor fue que, al haber estudiado bien en detalle todo el cuerpo legal, nos dimos cuenta de que en realidad la reglamentación que atañe a la Seguridad Electrónica prácticamente no existe. Hay solamente un artículo -el número 2- que trata un poco sobre las obligaciones de las empresas de Seguridad Electrónica.Y eso es todo.


En concreto, ¿cuáles serían los principales avances?
Hemos avanzado mucho. Ahora, por ejemplo, tenemos la posibilidad de llevar nuestro propio proyecto al Director de Agencias de Seguridad de la provincia de Bueos Aires, para que él mismo lo eleve al área legal del Ministerio de Seguridad. Eso era impensable tiempo atrás.


Por otra parte, también estamos tratando de incluir a CASEL en la tramitación de las altas de nuestros clientes. La idea es crear una oficina digital, que sería un lugar de recepción mediante un software dedicado, para que las altas de las alarmas en la provincia de Buenos Aires se canalicen a través de la Cámara. Hoy la única Agencia que existe para realizar ese trámite queda en la ciudad de La Plata, con los inconvenientes que eso implica. Sobre este tema, la Autoridad debe entender que, a diferencia de las empresas de Seguridad Física, la volatilidad de nuestros clientes es mucho más alta. La mayoría de las veces se trata de contratos de poco dinero, que incluyen altas y bajas permanentes. Entonces nosotros lo que proponemos es tratar de concentrar todo ese flujo de trabajo, darle una formalidad y, por sobre todo, hacer el trámite más eficiente.


Otro de los temas en que estamos trabajando son las falsas alarmas. Actualmente, la Ley indica que cualquier empresa habilitada que transmita una falsa incidencia a la policía estaría cometiendo una falta “muy grave” (que puede terminar en la clausura de la empresa de monitoreo). Si bien compartimos el espíritu de la norma, nuestros equipos son electrónicos y, por distintas razones, pueden activarse falsas alarmas de manera involuntaria. Para este tema puntual, nosotros vamos a proponer un sistema que incluya la homologación de algunos equipos por parte de importadores y fabricantes, para que tengan cierta garantía de funcionamiento e instalación. Además, vamos a sugerir cursos de entrenamientos, para los técnicos y operadores. A partir de eso, sí estamos dispuestos a asumir un cargo por falsas alarmas, proporcional a los valores de los abonos que le cobramos a nuestros clientes en la actualidad.


Por último, también analizamos el título de Jefe de Seguridad, que según la Ley tiene la persona encargada de toda la operatividad. En ese punto, estamos de acuerdo en que exista y que sea un Licencia-do en Seguridad, pero también estamos de acuerdo en que pueda ser un Técnico en Electrónica, un Ingeniero o un Informático. Pensamos que restringirlo a una persona ligada a la Seguridad Física es un error, más aún cuando nuestros sistemas funcionan de manera electrónica. Tanto en este punto como en los demás, no tratamos de desconocer la problemática ni de oponernos per se, sino que lo que buscamos es participar, formalizar y mejorar las cosas .

 

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