domingo 17 de enero de 2021
Revista Innovación Seguridad » Fabricantes » 19 abr 2012

De la sustitución de importaciones a la producción nacional exportable

Ante el escenario impuesto por restricciones en el proceso de importación, las empresas articulan estrategias para volverse competitivas. En este artículo, Adrián Cohan, Director de CohanDesignGroup nos describe el aporte que su empresa brinda a quienes optan por fabricar localmente.


Luego de la última gran crisis argentina (2001-2002), y especialmente producto de la salida de la convertibilidad, la industria nacional ha tomado un gran impulso. Lo primero que sucedió es que se encarecieron enormemente las importaciones y esto trajo un cambio del paradigma productivo, al volver a ser rentable la producción nacional. Los industriales que se acercaban a nuestro estudio por entonces querían reemplazar productos que antes importaban para fabricarlos localmente. Este proceso de sustitución de importaciones genera grandes oportunidades:

1.    Al adaptar las partes de un producto a las capacidades de la industria local se pueden rediseñar las piezas para minimizar la inversión inicial (costos de los moldes y matrices), reducir los costos de producción (reduciendo las partes componentes o simplificando el proceso de armado) y así mejorar la rentabilidad del producto.

2.    Ya que se van a fabricar moldes para producción se puede pensar el producto en forma estratégica, tomando en cuenta el público consumidor y las necesidades de los clientes, de modo de perfeccionar el diseño para mejorar su aceptación y ganar más porcentaje de mercado.

3.    Fabricar un diseño feo y poco práctico cuesta lo mismo que fabricar un diseño atractivo y funcional. Al rediseñar un producto aparece la gran oportunidad de agregarle valor con el diseño.

Para sustituir una importación hay que aplicar un proceso conocido como “ingeniería inversa”. Se trata de evaluar el producto pieza por pieza, determinar qué tecnologías de fabricación están involucradas y pensar alternativas adaptadas a las posibilidades productivas locales. Estas alternativas pueden ser procesos o materiales sustitutos, modificación o reducción de las partes. Finalmente, rediseñar todo el producto para lograr fabricarlo localmente con la mejor calidad y el menor costo posible.
Durante los primeros años que siguieron a la crisis, el énfasis estuvo puesto en simplemente lograr la fabricación local al mejor costo. En nuestro estudio realizamos varios trabajos de rediseño e ingeniería inversa en productos tan diversos como artefactos de iluminación, juguetes, depósitos sanitarios y rastreadores satelitales, entre otros. Con la experiencia de la práctica continua de ingeniería inversa y la colaboración de nuestro equipo de diseñadores, nuestros clientes han reemplazado importaciones por producción nacional y han ganado mercado con sus nuevos productos. Pero esta misma experiencia nos ha permitido también mejorar los productos originales y, en algunos casos, hasta diseñar productos completamente nuevos, donde el énfasis está puesto en utilizar al diseño como una herramienta estratégica para competir.

Decimos que el diseño es una herramienta estratégica porque es lo que le permite a una empresa imponerse en el mercado y diferenciarse de la competencia: la oferta de un producto que resuelve las necesidades del usuario, que brinda una placentera experiencia de uso, que tiene un costo adecuado y que está fabricado cuidando el medio ambiente (algo que el consumidor percibe), todo ello empaquetado con una apariencia irresistible.
Luego de varios años en los que el tipo de cambio local favoreció la sustitución de importaciones, las empresas industriales no sólo han desarrollado nuevos productos sino que también se han equipado con más y mejores máquinas. Esto hace que nuestra capacidad productiva sea cada vez mayor. Sumado esto al factor humano —en nuestro país contamos con un alto nivel profesional de diseño— da como resultado que cada vez tenemos más y mejores productos, y que estos son competitivos no sólo en costo sino también en funcionalidad y diseño, al nivel que pueden ser exportados. Tenemos varios ejemplos de PyMEs a las que hemos ayudado a desarrollar productos y que ahora exportan a varios países de América y Europa.

Por estas razones decimos que independientemente del tipo de cambio y coyuntura económica que tengamos, el proceso de sustitución de importaciones se ha transformado en un proceso de producción nacional con alto valor agregado en diseño. Y este componente será fundamental para la supervivencia de las empresas fabricantes en el futuro.

* El autor es Director de CohanDesignGroup (consultores en diseño) y Vicepresidente del Consejo Asesor del Centro de Investigaciones en Diseño Industrial del INTI.



Casos de éxito de referencia:
- Punto Iluminación SRL: Sistema de apliques, plafones y colgantes de iluminación
- American Tracer SA: Rastreadores satelitales
- Intelektron SA: Lector de huellas digitales para control de accesos

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