martes 22 de septiembre de 2020
Revista Innovación Seguridad » Análisis y tendencias » 24 feb 2020

IoT - vehículos conectados

El transporte se vuelve inteligente: ¿cuáles son sus beneficios y sus riesgos?

Los vehículos conectados son uno de los principales impulsores de IoT. Los automóviles, camiones y vehículos conectados abren no sólo puertas a una nueva era en el entretenimiento, sino que mejoran la seguridad en las rutas y permiten a las empresas gestionar mejor sus activos. Sin embargo, tan importantes como sus ventajas son sus riesgos.


Por:
FiberCorp

Internet de las Cosas (IoT) es la promesa de un mundo más conectado, en dónde todos los dispositivos puedan hablar entre sí, intercambiar información y mejorar la vida de las personas. Con la conexión de los dispositivos se gana en eficiencia y se habilita una gran cantidad de nuevos servicios y oportunidades de negocio. Para las empresas, poder aprovechar los beneficios de IoT podría redundar en eficiencias en la operación, mejora en los costos y generación de nuevos negocios.

A mediados de año, la consultora IDC señalaba que el mercado de Internet de las Cosas (IoT) a nivel global rebalsaría el billón de dólares en 2021, superando los 1,1 billones para 2023. Se trata de un crecimiento compuesto anual del 12,6 por ciento desde los cerca de 726.000 millones de dólares que este año se gastarán en el ecosistema IoT. En tanto, el mercado global de conexiones celulares máquina a máquina (M2M, la versión quizás más clásica de IoT) se quintuplicará al pasar de 620 millones de conexiones en 2019 a 3.000 millones para 2024, según un reporte divulgado este año por ABI Research.

Uno de los mercados más avanzados en temas de IoT es el de la conectividad y transporte. Desde las primeras conexiones 2G, las empresas han utilizando tecnologías de seguimiento de vehículos que les permitieron mejorar la gestión de sus actividades de logística y el monitoreo de activos.

Con el correr de los años, la tecnología se hizo cada vez más sofisticada. Los precios, además, se redujeron y se abrió la puerta a un nuevo mundo: el del consumidor final. En los últimos años, los dueños de vehículos comenzaron a tener la oportunidad de dotar a sus automóviles con tecnologías de seguimiento y control vehicular para garantizar un control total del vehículo desde el smartphone.

Así aparecieron las compañías enfocadas en seguridad del automóvil, las primeras en ofrecer dispositivos que podían conectarse al vehículo y permitir la recuperación en caso de robo.

 

Los vehículos conectados en el sector empresarial

En octubre de 2019 la compañía Volvo anunció haber superado el millón de vehículos conectados entregados a nivel mundial. La cifra se suma a los avances de otros fabricantes de vehículos pesados como Mercedes Benz o Scania que también han incorporado conectividad a Internet en su línea de vehículos para el transporte de mercaderías.

La nueva generación de vehículos conectados trae a las empresas una serie de beneficios:

  • Monitoreo de las rutas para generar eficiencias en los tiempos de transporte

  • Seguimiento del vehículo y trazabilidad de la mercancía transportada

  • Generación de información y alertas sobre la necesidad de verificar técnicamente el vehículo

  • Administración de flotas

  • Detección, alarma y respuesta rápida ante accidentes, entre otros.

Los nuevos vehículos se suman a las soluciones de IoT que ya vienen instalando las compañías para mejorar la eficiencia de sus tareas de logística y monitoreo de flotas.


Los vehículos conectados en el sector privado

Los principales fabricantes de vehículos ya han comenzado a comercializar al menos algún modelo de automóvil conectado. Además de las ventajas de seguimiento, información sobre el estado técnico del vehículo y atención durante accidentes, la conectividad en automóviles permite ofrecer una gran variedad de servicios para el conductor y sus acompañantes. Así, los nuevos vehículos traen conectividad Wi-Fi y servicios de recomendación de restaurantes o estaciones de servicio cercanas, abriendo todo un abanico de servicios de valor agregado dentro de la cabina.

 
Los riesgos del vehículo conectado

 En 2019 hubo más de 100 millones de ataques a dispositivos IoT y los automóviles no estuvieron exentos de ser blancos de los delincuentes. Un estudio de The Upstream indicó que los ataques a automóviles conectados —por ejemplo, aquellos que permiten su apertura a través del smartphone— han crecido en el último año. Los números son todavía muy escasos: 15 casos en 2018 y 51 en 2019, pero lo cierto es que, a medida que vaya escalando la tecnología, también lo harán los riesgos asociados.

En 2018 se empezaron a hacer pruebas de vehículos autónomos y recién a mediados de 2019, California comienza a darle lugar a los automóviles con conducción automática.

En esta primera etapa, todavía la legislación prevé que los coches autónomos circulen por las calles de California siempre y cuando haya un conductor detrás del volante.

La noticia muestra que, a pesar de que se comienza a dar espacio a la tecnología, todavía existen temores respecto a la seguridad.

En el caso de vehículos autónomos, un hackeo en los sistemas del automóvil podría provocar accidentes y pérdidas de vidas humanas. Pero sin llegar a los extremos, una intrusión en los sistemas de los automóviles podría provocar fallas en la información que ofrece a los usuarios, eliminando todas las ventajas de eficiencia, monitoreo e información en tiempo real que la tecnología puede ofrecer.

La seguridad, desde el diseño

Siempre que se habla de IoT aparece el concepto de “seguridad desde el diseño” porque, ante el riesgo que supone conectar los dispositivos a Internet, los fabricantes deben empezar a pensar en la seguridad desde el diseño del producto.

En Europa acaba de conocerse un nuevo test para comprobar el nivel de ciberseguridad de los automóviles. Eurocybcar es el organismo encargado de evaluar los automóviles conectados y el riesgo a sufrir ataques.

El test tiene tres niveles: pruebas de acceso físico, pruebas de acceso remoto y pruebas de las aplicaciones oficiales que ofrecen las propias marcas de automóviles. Esto permitirá comprobar la ciberseguridad de los automóviles desde el diseño, de la misma forma que hoy se controla el funcionamiento de los Airbags o los sistemas de freno.

Si bien en nuestro país todavía no se ha impulsado una iniciativa similar, los automóviles, camiones y todo tipo de vehículos conectados ya comienzan a verse en las calles. Para garantizar la seguridad, no sólo los fabricantes deben tomar decisiones para contener los riesgos desde el diseño, sino que las redes que conectarán esos automóviles deben poder ofrecer los mecanismos de seguridad necesarios para evitar intrusiones.


La oportunidad de la 5G

 Las perspectivas para la tecnología móvil de quinta generación (5G) señalan que impulsará la conexión de dispositivos de Internet de las Cosas. Gartner apunta que la industria automotriz será uno de los principales verticales en el ecosistema de 5G, con aproximadamente el 53 por ciento de la oportunidad de 5G para 2023.

Los dispositivos de punto final en automóviles conectados tanto para mercados de consumidor o comerciales representarán una base instalada de 25,9 millones de módulos para 2023, indica la consultora. La oportunidad es grande y, las posibilidades, infinitas.

 

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