viernes 29 de mayo de 2020
Revista Innovación Seguridad » Análisis y tendencias » 16 mar 2020

CIUDADES INTELIGENTES - PANEL DE DEBATE

Un puente entre lo público y lo privado

Preguntas que no siempre fueron respondidas, una experiencia concreta y un abanico de soluciones sugeridas para conectar la gestión pública con la privada.


Por:
Aldo Bianchi

¿A qué llamamos Ciudades Inteligentes, cuál es el alcance trazado a la hora de plantear los proyectos? ¿Contemplan indicadores de medioambiente, seguridad, transporte, seguridad vial, sociales, educacionales, laborales, económicos y financieros? ¿Permitirán a los seres humanos acceder a mayor confort? ¿Facilitarán la evolución en los trabajos generando mayor valor agregado o impulsarán trabajos repetitivos que en el futuro podrían realizar con mayor pericia los robots que nosotros? En el Panel sobre Smartcities -llevado a cabo en SCE 2019-, todas estas preguntas fueron lanzadas como disparadores a la reflexión y el pensamiento por parte del moderador Daniel Russomano, de ITS Argentina, quien no dudó en afirmar que hace falta definir exactamente cuáles serán los alcances de las llamadas Ciudades Inteligentes, teniendo como foco central al ser humano.

 

El caso de la Ciudad de Quilmes en la Provincia de Buenos Aires

Gerardo Pereira, Director del Centro de Monitoreo de la Ciudad de Quilmes, compartió con los asistentes el caso concreto vivenciado en su municipio. “Allá por el 2009, cuando los municipios del Conurbano comenzaron a implementar sistemas de videovigilancia, se armó un centro de monitoreo básico. Con la llegada a la intendencia de Martiniano Molina (2015), comenzó a planificarse un proyecto que permitiera encauzarlo. Por entonces, contaba con 400 cámaras de seguridad, de las cuales 200 estaban en funcionamiento y el 80% eran domos, más un sistema de alarma para violencia de género que no estaba activo”, enmarcando la experiencia de una ciudad que tiene 92 km2 con un frente costero, una autopista y una ruta por donde circulan distintos tipos de carga.

 

El funcionario aseguró que, tras 36 meses de trabajo, el municipio pudo poner en marcha la implementación de todos los sistemas disponibles. “En estos años, incorporamos 700 cámaras de seguridad y sistemas de reconocimiento de placas (LPR). Y desde hace ocho meses, estamos trabajando en una prueba piloto de reconocimiento facial”.

 

No obstante la implementación de los sistemas, Pereira tiene una posición muy clara respecto a la gestión a la hora de evaluar los obstáculos en el desarrollo de la experiencia. “Lo más difícil en un municipio no es la incorporación de la inteligencia al Estado, sino tratar de poner en valor la inteligencia del recurso humano. Principalmente, tiene que haber una decisión política de querer avanzar hacia una Ciudad Inteligente, aspecto que a menudo choca con la cuestión gremial y el inevitable proceso de reestructuración que supone”.

 

El caso es que, en el transcurrir de estos años, el centro de monitoreo mutó en un centro de emergencias. “En forma gradual fuimos incorporando la tecnología a los organismos de seguridad. Hoy estamos interconectados con el personal policial, las ambulancias, los bomberos, defensa civil y desarrollo social. No sólo en el uso de las cámaras de seguridad sino también en la utilización de las cámaras térmicas para la zona costera, LPR, biométrico, equipos de comunicación, software de gestión de la energía y sistemas estadísticos que nos dicen en tiempo real qué está pasando para ir tomando decisiones”, detalló.

 

Explicó que en esta etapa están camino a incorporar la gestión de residuos mediante la instalación de chips para los contenedores instalados en la Ciudad. “Esto nos va a permitir saber en qué momento deberá pasar cada camión y optimizar el trabajo, con el consecuente ahorro en los costos que demanda el servicio”.

 

Otro de los aspectos destacados por el funcionario quilmeño fue la seguridad vial. “Incorporamos un software asociado al control de velocidad que nos permitió reducir entre un 30 y un 40% el siniestro vial. También mejoramos claramente el tiempo de respuesta de una ambulancia: años atrás, tardaba entre 50 minutos y 1 hora; en la actualidad, con la tecnología y la capacitación de los recursos humanos, el promedio gira en torno a los 6 minutos”, enfatizó.

 

De acuerdo con Pereira, la Ciudad de Quilmes va camino a ser una Ciudad Inteligente. “Todavía, como pasa en muchos otros municipios, las áreas de gestión no están integradas. Coordinarlas y centralizarlas es el gran desafío de cara al futuro. Haber avanzado en la coordinación entre las distintas áreas fue lo que nos permitió optimizar los recursos humanos. Para que se entienda: en 2015 gestionábamos 1500 eventos, hoy 36.000. Esto significa que aumentó la presencia del Estado, que además ahora llega de manera más eficiente”, concluyó.

 

Red colaborativa de privados: ¿un veraz facial?

Según Pablo Correnti, Vicepresidente de la Cámara Argentina de Profesionales en Seguridad Integrada (CAPSI) y Director General de IS Consulting, la inteligencia está en optimizar recursos y buscar soluciones nuevas e innovadoras a problemas ya existentes. En este sentido, señaló que desde su consultora impulsan soluciones de carácter disruptivo que procuran resolver o mejorar los niveles de seguridad tanto en el sector público como privado. Un claro ejemplo de ello es Facewatch, de origen británico. “Se trata de una plataforma colaborativa que utiliza tecnología de reconocimiento facial como alerta preventiva para la prevención del delito mediante la emisión de alertas tempranas de detección de sujetos, que eventualmente puedan provocar algún conflicto en un determinado lugar privado. Es una tecnología totalmente nueva, por eso hay escasas implementaciones, pero con una curva de aprendizaje muy larga”, subrayó.

 

A la hora de ofrecer detalles acerca del funcionamiento de la plataforma, describió los pasos a seguir para una empresa que decida implementarla. “Lo primero que debe hacer es seleccionar el software y construir por detrás un sistema que tome el imput que hace la tecnología de reconocimiento facial y realizar el tratamiento de esas imágenes. Si bien el suscriptor contrata un servicio que es llave en mano, tiene la posibilidad de crear su base de datos con lo que denominamos sujetos de interés. Y en este punto es donde la plataforma demuestra por qué es colaborativa ya que todos los demás suscriptores (privados y públicos, si existiera un convenio) podrían sacar provecho porque comparten la lista completa. Esta plataforma tiene todo resuelto como servicio al cliente, ya que funciona en la nube”.

 

Ante la consulta de cómo resuelve Facewatch un tema tan sensible como la privacidad, el propio Correnti puntualizó que lo hace tomando el rol de responsable de datos. “Tal como lo marca la Ley 25.326, Facewatch se declara dueño de la base de datos que inscribe en el registro de datos personales, haciéndose responsable por los datos allí almacenados. Y además, es quien brinda los mecanismos que requiere la ley para que el público en general pueda ejercer sus derechos de rectificación, supresión y acceso a la información almacenada”, precisó.

 

Localización, gestión de activos y telemedición

Urbetrack es un sistema de gestión que permite obtener la trazabilidad de todos los activos de un negocio, gestionando la operación de distintos mercados. En el panel fue presentado por Pablo Abrodos, quien expuso la misión de esta plataforma basada en software. “Urbetrack se dedica al rastreo y control vehicular. Mediante una plataforma de trazabilidad de vehículos y recursos humanos, notifica al instante cuando se produce un desvío sobre alguna de las reglas de negocio predeterminada por una corporación”.

 

Con experiencia en proyectos de gestión, operando en higiene urbana, seguridad vehicular, logística y distribución, oil y gas, organismos y servicios públicos, entre otros mercados.

 

“En higiene urbana, cubrimos desde la planificación hasta el control de recorridos, incluyendo la consolidación de reclamos, el control de auditorías, el seguimiento de inspectores, el armado de rutas y toda la trazabilidad del servicio”, declaró, al tiempo que comentó que prestan servicios al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a las empresas involucradas en las tareas de recolección de residuos. “Ofrecemos reportes acerca de cómo se hace la tarea, tanto en lo que concierne a los containers de basura como a las tareas de limpieza en las calles. Asimismo, les damos a los inspectores la posibilidad de certificar que los trabajos se están realizando tal como han sido planificados”. 

 

Abrodos precisó que los reportes de Urbetrack incluyen control de documentación, mantenimiento de vehículos, velocidad de circulación y hasta cuestiones vinculadas con accidentología, con acciones de prevención y correctivas.

 

Tecnología, inteligencia de negocio y analítica

Ezequiel Guerra dirige la oficina de Connus International en la Argentina. La compañía, de origen mexicano, posee una plataforma que permite controlar el estado general de la infraestructura crítica de una empresa; y un servicio integral que combina inteligencia y analítica de negocio con tecnología, para la fidelización de clientes.

 

“Dominion es una plataforma que mediante alertas permite monitorear y administrar infraestructura crítica.  Con este desarrollo podemos optimizar e integrar la seguridad física, el control de acceso vehicular y peatonal, la videovigilancia perimetral e interna, el reconocimiento facial, el conteo de personas, la sensorización de temperatura y energía, facilitando la optimización de recursos y la reducción al mínimo del error humano”, pormenorizó.

 

Y en cuanto a al servicio integral, lo presentó como Customer Behavior & Analysis (CBA) y dijo que es adecuado para estudiar el comportamiento de los visitantes a los comercios, especialmente en el segmento de retail. “CDA tiene como finalidad transformar los datos de una compañía en información y conocimiento para obtener una ventaja competitiva. La analítica predictiva proporciona un medio concreto para conocer clientes potenciales, visitantes a las tiendas, afluencia por horarios, tiempo de permanencia, frecuencia de las visitas, mapas de calor y hasta tiempos de espera en cajas”, enumeró.

 

Para completar el concepto, Guerra ratificó que este tipo de soluciones y servicios tienen como premisa unificar información y cruzarla, con el objetivo comercial de reducir costos y errores de carácter voluntario e involuntario.

 

¿Concluyendo?

Como quedó evidenciado en esta síntesis argumental del panel, algunas de las preguntas planteadas fueron contestadas en forma satisfactoria, algunas a medias y otras quedaron sin respuesta. No obstante, sobre el final Daniel Russomano volvió a insistir con qué indicadores se necesitarían en un centro de gestión de una Ciudad Inteligente. Y pidió definiciones, le devolvieron poco.

 

Una Ciudad Inteligente debería dar solución a los temas no resueltos a la gente, que son muchos. En general, el Estado no está en condiciones de resolverlos todos por una cuestión de limitación de recursos –advirtió Correnti–.  Y es ahí donde debería entrar en juego el apalancamiento entre lo público y lo privado. Es fundamental que, de cara al futuro, ese vínculo pueda tomar velocidad y profundizarse.

 

Pablo Abrodos se limitó a aseverar que en el mercado existen un montón de dispositivos que emanan información y que una plataforma multipropósito como Urbetrack puede ser muy útil para individuos y empresas, pero también para gobierno.

 

Ezequiel Guerra acotó que en esta interconexión deseada entre lo público y lo privado, sería muy importante que el Estado y quienes manejan las riendas de las ciudades tengan un conocimiento pleno acerca de lo que pasa en el entorno.

 

De acuerdo con su experiencia, Gerardo Pereira se mostró convencido que la tecnología va a una velocidad muy alta; mientras que en la gestión pública se corre muy lento. Y reiteró la necesidad de propiciar la centralización de las áreas para la toma de decisiones.

 

Finalmente, Russomano instó a hacer foco en planificación para que exista una articulación imprescindible entre los gobiernos nacionales, provinciales y municipales. También llamó a tomar una normalización tecnológica, que debería propiciar la interconexión e interoperabilidad de los sistemas. “Habrá que poner el foco en la educación técnica y fomentar la ayuda a las Pymes, que son quienes aportan mayor cantidad de mano de obra y son las que harán crecer a la Nación”, sentenció.

 

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