martes 09 de junio de 2026
Revista Innovación Seguridad » Control de accesos » 9 jun 2026

ENTREVISTA

Identidad protegida: la nueva frontera de la seguridad

Entrevistamos a Mauro De Lucca, director de Desarrollo de Negocios para América Latina en HID en el marco de Expo Seguridad México 2026.


¿Qué nos puede decir en cuanto los riesgos que enfrentan los sistemas de control de acceso físico?  

El principal riesgo es subestimar el papel que el control de acceso cumple dentro de una estrategia integral de seguridad. Un sistema de control de acceso no debería ser visto solamente como un mecanismo para abrir puertas, liberar torniquetes o registrar entradas y salidas. En ambientes corporativos, industriales, logísticos, financieros, hospitalarios, aeroportuarios o de infraestructura crítica, el control de acceso es una capa esencial de protección de personas, activos, información y continuidad operativa. Cuando una organización trata el control de acceso como un sistema meramente operativo, tiende a tomar decisiones basadas solo en precio, conveniencia o simplicidad de instalación. Eso puede abrir espacio para arquitecturas frágiles, credenciales vulnerables, baja supervisión de dispositivos, poca trazabilidad y una respuesta limitada ante incidentes.

 

La clonación de credenciales es un ejemplo claro. Si una credencial puede ser copiada con facilidad, el sistema deja de identificar a una persona autorizada y pasa a validar simplemente un identificador duplicado. El control de acceso debe ser entendido como un sistema crítico de seguridad, no como un accesorio de conveniencia.



¿Qué papel cumplen las lectoras y las controladoras en las arquitecturas del control de acceso?

Los lectores inteligentes tienen su espacio y pueden ser adecuados para determinadas aplicaciones, especialmente en escenarios de menor criticidad o complejidad. El problema empieza a aparecer cuando se intenta reemplazar la arquitectura de control por una lógica distribuida en dispositivos expuestos físicamente.

 

En una arquitectura robusta, la controladora funciona como un nodo de inteligencia de borde instalado en un ambiente más protegido. Es allí donde deben residir las decisiones críticas: validación de acceso, reglas de puerta, zonas horarias, antipassback, interbloqueos, gestión de alarmas, reacción ante eventos, almacenamiento local de eventos y continuidad operativa en caso de pérdida de comunicación con el servidor. Cuando se traslada demasiada lógica al lector sin respaldo de las controladoras, se corre el riesgo de colocar decisiones sensibles en el punto más expuesto de la instalación.

 

Además, en proyectos medianos y grandes, la controladora permite funciones que difícilmente se resuelven bien con una lógica puramente distribuida en lectores: antipassback por áreas, reglas entre varias puertas, esclusas, rutas obligatorias, integración con alarmas, respuesta local ante emergencias, supervisión de entradas y salidas, y operación offline con reglas consistentes.

 

Por eso, mi visión es que las controladoras no son un componente antiguo. Al contrario, son el elemento que permite transformar el control de acceso en una infraestructura de seguridad de misión crítica.

 

¿Qué tan grave es hoy el problema de la clonación de credenciales en América Latina y qué tecnologías o mejores prácticas recomienda para reducir ese riesgo?

El problema es muy relevante en América Latina porque todavía existe una base instalada importante de tecnologías legadas, especialmente credenciales de baja seguridad que fueron ampliamente utilizadas durante muchos años. En muchos casos, esas credenciales siguen funcionando porque el sistema “todavía abre la puerta”, pero desde el punto de vista del riesgo, ya no ofrecen el nivel de protección que las organizaciones necesitan.

 

La clonación de credenciales no debe ser vista únicamente como una amenaza sofisticada. En algunos casos, la combinación de tecnologías antiguas, malas prácticas de administración, ausencia de inventario, credenciales no revocadas, visitantes mal gestionados y falta de auditoría crea un ambiente muy vulnerable.

 

La tecnología es fundamental, pero no resuelve todo por sí sola. La reducción efectiva del riesgo depende de la combinación entre credenciales seguras, arquitectura correcta, políticas de acceso bien definidas y disciplina operacional.


¿Qué papel juega la ciberseguridad en los sistemas modernos de control de acceso y por qué protocolos como OSDP se están volviendo fundamentales para proteger la infraestructura física?

 

La ciberseguridad se volvió inseparable de la seguridad física. Hoy, un sistema de control de acceso ya no es un conjunto aislado de puertas, lectores y tarjetas. Es una infraestructura conectada a redes corporativas, servidores, nubes, aplicaciones móviles, integraciones con video, sistemas de identidad, bases de datos y plataformas de gestión.

 

Eso significa que una vulnerabilidad en el control de acceso puede tener impacto físico y digital al mismo tiempo. Puede permitir una entrada indebida a un área restringida, pero también puede afectar la integridad de los datos, la disponibilidad del sistema, la confiabilidad de los registros de auditoría y la capacidad de respuesta ante incidentes, hasta un punto donde las operaciones pueden ser paralizadas.

 

La recomendación para proyectos modernos es tratar el control de acceso con los mismos principios aplicados a otros sistemas críticos: seguridad por diseño, cifrado, autenticación, segmentación de red, actualización de firmware, gestión de vulnerabilidades, monitoreo, registro de eventos y políticas claras de acceso.

 


HID ha impulsado tecnologías como Seos para fortalecer la seguridad de las credenciales. Desde su perspectiva, ¿cómo contribuyen este tipo de tecnologías a combatir amenazas como la clonación, el replay attack y otras vulnerabilidades asociadas al control de acceso tradicional?


Tecnologías como Seos representan una evolución importante porque cambian la lógica de seguridad de la credencial. En tecnologías antiguas, muchas veces el sistema se basaba en la lectura de un identificador relativamente estático. Si ese identificador podía ser capturado o copiado, el riesgo de clonación era alto.

 

Credenciales más modernas utilizan mecanismos criptográficos, autenticación más robusta y protección de datos para dificultar la copia, la manipulación o la reutilización de información capturada. Eso ayuda a reducir amenazas como clonación y replay attack, porque el sistema no depende simplemente de repetir un número o una señal estática.

 

 

En resumen, Seos y tecnologías similares ayudan a elevar significativamente el nivel de protección de la identidad física, reduciendo la exposición a amenazas comunes del control de acceso tradicional y preparando a las organizaciones para una arquitectura de seguridad más moderna, convergente y resiliente.

 

 

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