viernes 20 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Integradores » 1 abr 2005

Edificios inteligentes: Introducción.

Muchas veces desde hace varios años y repetidamente, venimos escuchando la denominación de Edificios Inteligentes, a aquellos edificios que por sus características tecnológicas comúnmente los denominan de esa manera, llegando a dudar a qué se refieren cuando los llaman de esa forma.


Si bien el término DOMOTICA (integración de nuevas tecnologías al espacio arquitectónico) sea probablemente más riguroso, es cierto que Edificios Inteligentes (EI) está aceptado como la forma cotidiana de hacer referencia a la incorporación de sistemas de control y de información en los edificios.

En los años 70 se comenzó a hablar de edificios inteligentes y, desde entonces se ha buscado consenso sobre la definición y alcance del término.
Considerando que un proyecto de edificación moderna incluye la incorporación de equipos y nuevas tecnologías orientados a mejorar las condiciones de habitabilidad y rendimiento de las instalaciones, podemos decir que:
“Un Edificio Inteligente es aquél que incorpora sistemas electrónicos que comparten información a lo largo del mismo, que brindan servicios avanzados de automatización de sus sistemas individuales, ofreciendo:

• Máxima Flexibilidad
• Máxima seguridad patrimonial
• Máxima integración de la actividad
• Máxima predicción y prevención para la operación del mismo y su mantenimiento.

Bajo este concepto, empresas internacionales y nacionales dedicadas al control electrónico y la automatización vienen trabajando desde hace más de 30 años en sistemas que mejoren la operación de un edificio, involucrando tres aspectos fundamentales a tener en cuenta:

1. Aspecto Social
Las mejoras generadas deben ser en beneficio de los ocupantes.
2. Aspecto Tecnológico
Abre el camino y genera mejoras de confort y seguridad.
3. Aspecto Económico
Disminución de costos operativos y aumento de productividad.
Esto se realiza basándose en el control y eficiencia del confort, la seguridad de bienes y personas y el ahorro energético, englobado en una operación sencilla y simplificada de las distintas funciones individuales de cada sistema a instalar o necesario para la operación del edificio.
El avance de la computación y los medios de comunicaciones han hecho posible que cientos de algoritmos matemáticos utilizados para resolver las distintas problemáticas que se presentaban (censar y medir una variable, procesar la información y actuar en consecuencia), puedan ser manejadas y monitoreadas por un operador mediante una interfase hombre/sistema basadas en programas simples, con informaciones graficas desplegadas en la pantalla de una PC.

Un ejemplo de estas facilidades es el software INET SEVENT, de la firma TAC del Grupo Schneider, que en Argentina representa la Firma Control Systems Argentina desde comienzos de los años 90 Este software base de los sistemas inteligentes no sólo controla en forma directa sistemas de aire acondicionado centrales, iluminación y controles de accesos, los que permiten detectar la presencia de un usuario en el edifico y preparar las condiciones ambientales según parámetros predeterminados de confort y seguridad, sino que posee interfases de comunicación con los principales sistemas del mercado, lo que permite incorporar otras tecnologías al sistema de BMS (Building Management Systems) INET. Su arquitectura es muy sencilla, lo que lo hace ideal para incorporar en edificios nuevos o existentes permitiendo la integración de maquinas de distintos fabricantes y la posibilidad de escalar en prestaciones necesarias con el paso de los años o el advenimiento de nuevas tecnologías.

Las posibilidades de las comunicaciones IP hacen de esta herramienta una solución muy versátil, no sólo en la configuración de edificios simples, sino también en la operación de multi-edificios y la posibilidad de optimizar en personal y mejorar los consumos en su conjunto.

A esta altura vemos otra ventaja de un sistema de BMS para automatización de edificios y es que una construcción con el concepto de edifico inteligente versus edifico convencional, nos permitirá un ahorro que, según el diseño del mismo, podrá llegar hasta un 20% de los costos de operación de energía y mantenimiento de éste; lo que convierte a un sistema de estas características, no sólo en una herramienta de marketing sino en una inversión, pues el mismo se amortiza con el tiempo y el uso.

Este tipo de equipamiento integrado por softwares específicos y controladores de procesos es en su conjunto el alma del edifico inteligente, que permite integrar con diversos sistemas de seguridad CCTV, Detección y aviso de Incendio sistemas de energía, ascensores, comunicaciones, hasta funciones básicas como bombas de agua, etc. Como vemos, un edifico inteligente es más que sólo un nombre: es un trabajo multidisciplinario; por eso, un edificio que cuente con un sistema de control, el cual realice operaciones, integrando los distintos servicios, responde al concepto de lo que hoy entendemos por “Edificio Inteligente”

Por Ing. Fernández Departamento de Ingeniería, Control Systems Argentina

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