jueves 18 de octubre de 2018
Revista Innovación Seguridad » Análisis y tendencias » 1 feb 2004

TIPS. ¿Quién se ha llevado mi queso?.

Esta fábula es una síntesis del libro “Quién se ha llevado mi queso?”, de Spencer Johnson; trata sobre las diferentes actitudes que adoptan las personas frente al cambio, algo que el instinto minimiza o generalmente trata de esquivar, pero que inevitablemente ocurre.


Kif y Kof, dos simples ratones (Sniff y Scurry en Inglés) se encuentran atrapados en un laberinto junto con Hem y Haw, dos complejos hombrecitos.
Todas las mañanas, los cuatro personajes recorren el laberinto en busca de queso. Todos los días encuentran cantidades abundantes en el mismo lugar, la “estación de queso C”.
Gradualmente, uno de los ratoncitos se da cuenta que hay cambios: cada día hay menos queso y el que queda es de menor calidad. Los hombrecitos no detectan nada.
Finalmente, el queso desapareció. Los ratones, poco sorprendidos, instintivamente comenzaron a buscar otra fuente de queso.
No se detuvieron a analizar o a reflexionar, simplemente reaccionaron rápidamente. Los hombrecitos, por su lado, se paralizaron.
Hem se molestó, Haw no entendía que pasaba. Al pasar los días, se fueron molestando, asustando, etc., pero no hacían nada; volvían todos los días a buscar su queso en el mismo lugar.
Algunos días después, Haw reacciona y decide hacer algo al respecto. Después de tratar infructuosamente de convencer a Hem de buscar queso, decide aceptar el reto de tomar el control de su destino y buscar nuevas fuentes de queso.
Tras su decisión, Haw se siente emocionado y contento. Su búsqueda se torna divertida. Comienza a imaginar nuevos tipos de queso y a disfrutar del cambio.
A pesar de sus intentos, Haw no logra convencer a Hem de unirse a la búsqueda.
Hem decidió que, incluso si conseguía una nueva fuente de queso, no le gustaría. No se sabe que pasó con el, probablemente murió de hambre.
Finalmente, Haw consigue queso: más del que nunca imaginó.
A lo largo del proceso, Haw aprende varias lecciones de la vida, que van moldeando su nueva filosofía.
Las anota en la pared del laberinto:

• El cambio ocurre. Anticípelo.
• No se aferre a viejas ilusiones.
• No se aferre al miedo. Enfréntelo y deseche lo irracional.
• Esté pendiente de los pequeños cambios en su situación. Los pequeños cambios son la base de los grandes cambios.
• Esté preparado para adaptarse rápidamente, cambiándose usted mismo.
• Disfrute el cambio - saboree la aventura de partir en nuevas direcciones.
• Esté preparado para cambiar otra vez; recuerde, siempre hay queso nuevo.

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