jueves 18 de octubre de 2018
Revista Innovación Seguridad » Análisis y tendencias » 1 sep 2005

Comunicaciones en emergencias y desastres.

Generalmente cuando se trata el tema de la protección civil o en artículos que se ocupan de emergencias y catástrofes, cuando se refieren a las comunicaciones, se da por sentado que éstas existen y que todos los organismos las poseen (Medios telefónicos, radioeléctricos, celulares, satelitales, etc.) en todas o algunas de sus variantes y modos (Voz, datos, imágenes, videoconferencias, etc.) y que todas ellas se podrán utilizar sin mayores contratiempos.


Esta consideración induce a los funcionarios responsables de adoptar las urgentes medidas de respuesta, ante los eventos adversos (Emergencias o Desastres), a confiar exclusivamente en estos sistemas de comunicaciones que ya disponen para situaciones normales.

A los efectos de una operación eficiente de los servicios públicos y privados que deben intervenir en situaciones adversas, se debe tener en cuenta, además de los sistemas de comunicaciones permanentes y normales, otros sistemas alternativos y redundantes.

El responsable de tomar decisiones en situaciones críticas, ¿reconoce la importancia de las comunicaciones, para llevar a cabo las tareas correspondientes al evento producido?

Sistemas de comunicaciones permanentes
Estos son los que efectivamente utilizan los distintos organismos de acuerdo a sus necesidades operativas y administrativas, de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria, que permita incorporar medios técnicos actualizados. Los hay de amplias coberturas (todo el país), regionales (una o más provincias o una parte de éstas), o sólo locales (una ciudad o municipio).

Estos sistemas pueden ser: Propios, donde la operación y mantenimiento lo efectúan áreas específicas del mismo organismo, o Sistemas provistos por terceros, donde el usuario no tiene acceso a los sistemas principales ni a sus instalaciones (es el caso de la telefonía celular, el trunking o los repetidores comunitarios).
En situaciones de emergencia, los mejores planes de contingencia y las más completas medidas de respuesta seguramente fracasarán si las comunicaciones no responden adecuadamente. Los diversos servicios que deben actuar en cualquier situación de emergencia, pertenecientes a los empresas privadas de salud y traslado médico (ambulancias), bomberos voluntarios, etc., en la mayoría de nuestras provincias y sus municipios o departamentos, carecen de sistemas propios de comunicaciones y donde existen no son de una cobertura regional.

Los sistemas de comunicaciones de los servicios de respuesta pertenecientes a organismos oficiales en el ámbito nacional, provincial y municipal, sean estos destinados a emergencias médicas, seguridad, equipos contra incendio, rescate, protección civil, etc., generalmente se encuentran estructurados en forma centralizada (Redes dirigidas); por lo tanto, es muy difícil la coordinación de las operaciones conjuntas de los diferentes servicios que deben actuar en el momento y lugar de una emergencia.

Sistemas de comunicaciones alternativos: A los fines analizados, se deben diferenciar cuatro tipos básicos de redes de comunicación:

1. Las redes o sistemas correspondientes a la protección civil nacional, provincial y municipal.

2. Las redes pertenecientes a organismos e instituciones que deben actuar en urgencias y emergencias, con sus medios específicos y que poseen sistemas propios de comunicación.

3. Las redes pertenecientes a los organismos, instituciones o empresas que disponen de sistemas propios de comunicaciones con alcance nacional o regional y que pueden proporcionar comunicaciones alternativas.
4. Los radioaficionados con sus sistemas individuales de comunicaciones, estarían en condiciones de establecer enlaces radioeléctricos donde no los hubiere o reemplazando momentáneamente sistemas normales de comunicaciones que hubieren sido destruidos o inhabilitados por un desastre.


La importancia de la integración

En el orden local (municipio), la planificación y puesta en marcha de una operación de socorro debe organizarse desde la zona afectada, con los recursos humanos y medios técnicos disponibles localmente. A los efectos de una correcta utilización de estos recursos o a la necesidad de requerir el apoyo de otras jurisdicciones, es de vital importancia disponer de un sistema integrado de comunicaciones en el ámbito regional, que permita un ágil, seguro y confiable intercambio de información entre todos los actores, utilizando todos los sistemas de comunicación disponibles.

La importancia de la coordinación
Es una realidad irrefutable que los organismos públicos, a pesar de tener las herramientas para actuar, cuando deben hacerlo en forma integrada con otros organismos, no están preparados para accionar coordinadamente. Se confunde la posibilidad de comunicarse entre los responsables de los niveles de conducción por medios telefónicos, con la real necesidad de coordinación entre los niveles operativos de conducción y los múltiples equipos desplegados en el terreno, que utilizan la diversidad de sistemas de comunicaciones disponibles.

Esta necesidad de coordinación es más evidente cuando por causa de un evento adverso, (situaciones de urgencia, emergencia o catástrofe), deben intervenir numerosos equipos de profesionales, pertenecientes a diferentes organismos, que además provienen de distintas jurisdicciones.

Para qué, cuándo y cómo coordinar

1. Coordinar para evitar superponer esfuerzos y los siempre escasos recursos y medios. Para disponer de información confiable que permita una eficiente labor de todos los servicios involucrados y la correcta toma de decisiones. En definitiva, para brindar a la comunidad afectada la correcta, urgente y eficiente respuesta ante un evento adverso.

2. Coordinar antes del evento adverso, para el desarrollo de las tareas de prevención, mitigación, preparación y alerta. Durante el evento adverso, para la eficaz actividad de los equipos especializados en la respuesta. Después del evento adverso, para que las tareas de asistencia, rehabilitación y reconstrucción se cumplan en tiempo y forma.

3. Para el “cómo”, es prioritario generar las imprescindibles disposiciones legales que interpreten las reales necesidades de disponer de adecuadas herramientas jurídicas, que permitan a los que deben tomar urgentes decisiones, no dudar en tomarlas. Cuando ocurre un evento adverso, al momento de la respuesta no hay tiempo para discutir jurisdicciones. Esta legislación debe definir con claridad, los roles de cada organismo y brindar también cobertura a los grupos de voluntarios y ONG que participen durante los eventos adversos

Por Ricardo S. Garabello
Socio Gerente
SISTEMAS ELECTRONICOS APLICADOS

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