viernes 20 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Integradores » 28 jul 2006

Integración de sistemas digitales bajo redes TCP/IP

Por Angel Cosentino y Fabio Curi - Tecnología en SeguridadNo hay duda: estamos en la era digital. En los últimos años hemos cambiado los teléfonos de línea por los celulares analógicos, y luego éstos por los digitales;  los casetes de audio por los CDs y luego por los MP3; las cámaras fotográficas con rollos por las digitales; las agendas por las Palms; las videocaseteras por los DVDs y ahora vamos por los PVR. Estos cambios culturales fuertes facilitan y hacen más segura la vida del hombre; por ejemplo, cada vez hablamos menos pero nos comunicamos más porque tenemos menos comunicaciones telefónicas pero enviamos más SMS, o más mensajes de redes como MSN y e-mails. Cada vez usamos menos álbumes de fotos: ahora directamente  compartimos fotos digitales, de la misma manera que compartimos música y todo lo relacionado con lo que nos gusta. Compartir y colaborar es la moda y, para que eso sea posible, necesitamos que nuestros dispositivos se integren, que puedan enviarse información unos a otros. Sabemos que la integración es la clave.


Analizando este panorama, es muy sencillo para un "Gurú Tecnológico" vaticinar qué es lo que se viene en el ámbito de la seguridad electrónica a nivel mundial: más de lo mismo, más digitalización y más integración. Primero se digitalizaron las grabadoras y todos están abandonando los sistemas de grabación basados en cinta por las DVR. Ahora que se están digitalizando las cámaras, ya muchos toman a las Cámaras IP como una muy buena opción. Los sistemas de alarma fueron siempre digitales, pero ahora se están fabricando con conexiones a redes TCP/IP para facilitar su integración.

Pero, ¿qué ha pasado en Argentina en esta materia? En la época del uno a uno, las mayorías de las empresas o instituciones adquirieron grandes equipamientos de primera línea, como Panasonic, Pelco, Northen Computer, Notifier, por nombrar algunos; la mayoría de estos aún son integrables, y los de más reciente adquisición, por supuesto que  sí lo son.

También se ha observado un vertiginoso crecimiento de las redes informáticas y de la conectividad entre todas las sucursales de una misma  empresa.   Ahora bien, cuando proyectamos integrar estos sistemas con equipamientos de grandes corporaciones como Andover Controls, Honeywell, Jonson Controls, etc, seguramente lograremos la ventaja de la integración total; pero también hay una desventaja muy importante: los altos  costos dolarizados, razón principal por lo que nuestro proyecto no prospera.


Entonces ¿cómo seguimos para concretar nuestro proyecto de integración?

Definamos qué es la integración: Es lograr que nuestras instalaciones existentes o a adquirir se conviertan en “más  inteligentes”, reporten sobre una misma aplicación y tomen decisiones, no sólo de seguridad -que es el tema que nos ocupa y que ya las conocemos todos-, sino otras también, como las que hacen al confort: climatizar los ambientes con parámetros preestablecidos, ahorrar energía bajando o apagando la iluminación de los espacios donde no haya personal (información proveniente del CA), administrar cuerpos de ascensores de acuerdo a los horarios y a los pisos  de mayor población (información proveniente de CA), etc.   

Pero cuidado, ya que a la hora de utilizar todas estas herramientas que brindan estos softwares, nos damos cuanta que nuestros edificios o industrias no cuentan con la tecnología necesaria para soportar estas otras operaciones y, en definitiva, es probable que todas éstas queden ociosas.  
Definir realmente el alcance de la integración: Es decir el nivel de integración que queremos alcanzar -principalmente en seguridad- y hasta dónde nos permite la infraestructura instalada concretar otro tipo de beneficio. 

¿Qué hacemos en TES?: Hemos desarrollado una aplicación bajo Linux, de aceptable costo, con nuestras DVR y logramos que varios sistemas específicamente de seguridad se integren y interactúen entre sí, como los de alarmas, de incendio, control de accesos y CCTV,  de las marcas principales anteriormente nombradas entre otras  y  se conviertan en subsistemas de un sistema mayor, buscando un fin común: la integración.

Por ejemplo: Tenemos un arco detector de metales que lo integramos con la DVR vía la red TCP/IP; cuando alguien pasa por el arco haciendo sonar la alarma, la DVR detecta el evento y ejecuta un programa que hace que un domo IP recorra a la persona que disparó la alarma, quedando todo el proceso filmado en la DVR. La funcionalidad de cada elemento (CCTV por un lado y el arco por el otro) está limitada al objetivo para el que fueron concebidos; pero juntos trascienden más allá de su concepción original y logran llevar a cabo un objetivo mayor.

Por otro lado, para integrar es fundamental que exista un vínculo entre los subsistemas. El vínculo ideal es una red TCP/IP, que incluso puede ser inalámbrica, la cual,  como dijimos, existe en todas las empresas.   Pero también es posible integrar por otros medios: por ejemplo en TES tenemos una central de alarma que no tiene conexión TCP/IP; de todas maneras la integramos a la DVR utilizando un contacto seco y, cuando se activa una zona, la DVR comienza a filmar desde todas las cámaras y además nos envía un e-mail a nuestros celulares para avisarnos del evento.

Se puede lograr que un sistema de control de accesos se integre con uno de CCTV para sacar una foto a la persona que ingresa a un edificio, o que un sistema de CCTV integrado con uno de OCR abra una barrera sólo a ciertos vehículos, verificando la patente. Ahora estamos integrando un sistema de control de accesos con uno de CCTV para que cuando alguien intenta ingresar a alguna zona deba identificarse, luego un operador detecta el evento y lo observa por la cámara y entonces decide si le abre la puerta o no (el sistema de apertura también esta integrado al de CCTV y lo hace a través de la Consola de Monitoreo).

En definitiva, no hay límite en la integración salvo los límites técnicos de los dispositivos que utilizamos y los que nos imponemos nosotros mismos. Por ello, cuando elegimos alguna central de alarma, de incendio o sistema de CCTV, deberíamos también pensar si ese producto que estamos eligiendo tiene posibilidades de integración y qué tan dúctil es para lograr integrarlo a otros dispositivos.

Con estos sencillos ejemplos pretendimos explicar que integrar es un concepto, más que un nuevo dispositivo o una nueva tecnología. Si realizamos nuestras instalaciones con estos conceptos en mente, seguramente vamos a obtener resultados más inteligentes y funcionales.

 

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