domingo 22 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Detección de incendios » 1 nov 2007

Lo secretos de la Norma IRAM

Por Paula AlcobaConsiderando la existencia de normas de referencia que definen los requisitos que deben cumplir las instalaciones para ofrecer un nivel razonable de seguridad, no podemos dejar de mencionar a la norma que establece la metodología a través de la cual se certifica. Se trata de la Norma IRAM y su Certificado de Conformidad garantiza que una instalación de protección contra incendios cumple con todos los requisitos exigidos.


Haciendo un poco de historia, entre las décadas del `50 y `60 se publicaron las primeras normas IRAM sobre temas referentes a seguridad industrial, entendiéndose por esto: matafuegos, uniones  para mangas contra incendio, guantes, colores de cañerías y señales.

Recién en la década del `70 es cuando surgen las primeras normas de seguridad contra incendios, para complementar la Ley Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo (19587/72) y su Decreto Reglamentario 351/79. En ellas, ya se empieza a mencionar los elementos de protección personal como: cascos, guantes, calzado, protectores oculares, respiradores, etc,
En el año 2001 se edita la Norma IRAM 3501 bajo códigos y estándares emitidos por la National Fire Protection Association (NFPA) de los Estados Unidos de América. Esta norma fue creada frente a la necesidad de contar con un procedimiento tendiente a evitar las instalaciones que, a pesar de parecer correctas en su ejecución, no presentaban las condiciones de protección contra incendios que deberían tener. Es por esto que, en la actualidad, cada construcción, proceso, servicio, diseño e instalación están afectados por códigos y normas desarrollados por la NFPA, que por medio de sus códigos establece los principios para la protección y seguridad

Si bien la norma  IRAM no pretende evitar el uso de otras normas que se pueden aplicar al diseño o a la ejecución de instalaciones de prevención y extinción de incendios, no acepta ni reconoce como válidas aquéllas que no pertenecen a IRAM.

Esta norma se encuentra dividida en dos partes: “Certificación de la instalación” (establece el procedimiento de certificación) y “Certificación de los auditores” (fija los requisitos que deben cumplir los certificadores y los auditores para aplicar esta norma). Ambas, constituyen un único documento normativo y una parte de ellas no es aplicable si no se tienen en cuenta los requerimientos de la otra.


La certificación de una instalación contra incendios es un proceso de varias etapas:

• Solicitud de la certificación
• Calificación del diseñador
• Verificación del diseño
• Calificación del instalador
• Verificación de los materiales y componentes
• Verificación del avance de obra
• Verificación del final de obra
• Verificación de las pruebas de funcionamiento
• Verificaciones finales y emisión del Certificado de Conformidad.

El proceso de certificación de la instalación finaliza con la realización de las pruebas de funcionamiento. Esta etapa tiende a verificar que la instalación se ha ejecutado apropiadamente y que presentará un grado de seguridad razonable, proporcionando la confianza a los usuarios de la instalación.

Cada Certificado de Conformidad se entregará para una instalación en particular, siendo individual e intransferible. Es decir que, cuando se trate de un conjunto de instalaciones para la protección de un mismo edificio, una planta industrial, un local o establecimiento, cada una de estas instalaciones deberá poseer su Certificado de Conformidad.

La certificación de una instalación puede ser solicitada por cualquier persona física o jurídica que sea propietario, usuario, diseñador, instalador o tercero, y que posea un interés específico relacionado con la certificación como, por ejemplo, compañías de seguros o compañías reaseguradoras.

La responsabilidad de mantener en correcto estado una instalación contra incendios recae en el propietario o en el usuario de la misma a través de pruebas, inspecciones y mantenimiento periódicos. La instalación debe encontrarse en correctas condiciones de operación, pudiéndose detectar cualquier defecto o falla. Las inspecciones, las pruebas y el mantenimiento deben ser implementadas de acuerdo con procedimientos que cumplan o excedan aquellos establecidos en las normas de referencia aplicables y en las recomendaciones del instalador o del fabricante. Estas tareas deben ser ejecutadas por personal que hubiera desarrollado competencia a través del entrenamiento y la experiencia. Una buena aproximación a la garantía en estas tareas, consiste en que sean ejecutadas por instaladores calificados de acuerdo con los requisitos de la Norma IRAM.


El control de los diseñadores e instaladores
La calificación de diseñadores (toda persona física o jurídica responsable del diseño y proyecto de una instalación) e instaladores (toda persona física o jurídica responsable de la provisión, montaje y puesta en servicio de una instalación o de su reparación y mantenimiento) es un proceso que está especificado en la norma IRAM. En ella, el diseñador o instalador acredita poseer la capacidad técnica para realizar el diseño y proyecto o la provisión, montaje, puesta en servicio, reparación y mantenimiento de una instalación. Por otro lado, la certificación de instalaciones se realizará a través de auditorias que también deben estar certificadas, según lo prescripto en la norma IRAM en el rubro de calificación o de certificación
Los requisitos a cubrir son:

• Evaluar a un diseñador o instalador y recomendar al Comité de Calificación el otorgamiento de un Certificado de Calificación.
• Verificar una instalación y recomendar al Comité de Certificación el otorgamiento de un Certificado de Conformidad.

En los últimos años se han observado cambios en el mercado de las instalaciones fijas contra incendio en nuestro país. Por un lado, en la compra de empresas nacionales dedicadas a la protección contra incendios por parte de capitales extranjeros y, por otro, con la tendencia hacia la certificación de instalaciones, que se espera que represente un paso histórico hacia una mejor calidad de los sistemas de detección y extinción de incendios y hacia una mayor confianza en cuanto a su eficiencia.

Teniendo en cuenta lo expuesto hasta aquí, la pregunta que surge es: ¿A qué tipo de instalaciones se aplica el proceso de certificación? La respuesta no es nada compleja; basta con decir que se trata de las  instalaciones contra incendios (avaladas por la norma IRAM) que tienden a detectar un foco de incendio en sus primeras etapas de desarrollo o que cumplen una acción tendiente a reducir, controlar o mitigar los efectos del fuego, tales como descargar un agente extintor, alertar de la emergencia a los ocupantes de un edificio, controlar el movimiento del humo o señalizar las vías de escape.

El responsable de la instalación deberá asegurarse, previo a la contratación de la instalación, de que el diseñador y el instalador posean los respectivos Certificados de Calificación y agregar, entre los requisitos de contratación, que la instalación debe ser certificada según la Norma IRAM 3501. Una vez ejecutada la instalación y al finalizar el proceso de certificación, deberá recibir el Certificado de Conformidad y la placa de Certificación en los que, entre otros datos, deberá estar identificada la instalación y su condición de “INSTALACIÓN CERTIFICADA SEGÚN NORMA IRAM 3501”

 

El ingeniero Daniel Barg es Socio Gerente de Centry Sistemas de Seguridad y asegura que, si bien en Argentina no está reglamentado y no está solicitado por muchos organismos oficiales, se toma a las normas NFPA como una “Ley Maestra”. Ella establece cómo se enseña, qué tipo de detector se coloca en determinado lugar, qué tipo de plan se debe instrumentar, la distancia que debe tener un detector de otro, qué tipo de detector debe colocarse, cómo el sistema de incendios debe interactuar con otros sistemas. Además, enfatiza la responsabilidad que tienen los encargados de proyectar e instalar los sistemas, garantizando el cumplimiento de los objetivos y que no se caiga ni se convierta en una mera operación comercial.

Según en Ingeniero Barg, en los últimos años se ha comenzado a valorizar un poco más el tema de las normas que son tomadas como guías por la mayoría de las empresas instaladoras de detectores de incendio. “La reglamentación es sólo un aporte del sistema. Ella se complementa con un plan de evacuación que debe armarlo y diseñarlo un ingeniero en Seguridad e Higiene. Entre las principales variables a considerar están: las dimensiones del servicio, del edifico, conocer la cantidad de personas que van a habitar en el lugar, conocer la distancias, los trayectos o las dimensiones que tienen los diferentes lugares por donde se van a evacuar a las personas, tener ya preparada una vía de escape, etc.”, concluye Barg.

 

Los diseñadores e instaladores para aplicar la Norma IRAM deben estar calificados para hacerlo. Para esto pueden optar por calificarse en todos o algunos de los siguientes rubros:

a) Rubro agua (instalaciones que utilizan agua como agente extintor, incluyendo la espuma)
b) Rubro gases (instalaciones que utilizan agentes extintores gaseosos)
c) Rubro detección (instalaciones de detección de incendios)
d) Rubro polvos (instalaciones que utilizan agentes extintores pulverulentos).

 

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