viernes 20 de julio de 2018
Revista Innovación Seguridad » Todos » 28 mar 2010

A tomar recaudos

Por Ing. Enrique GreenbergUna empresa privada de seguridad fue condenada a indemnizar a los dueños de un restaurante y a abonar hasta lo consumido por los comensales que estaban cenando, porque la encargada del salón no pudo accionar la alarma por una falla cuando estaban siendo asaltados.


La sentencia la dictó la Sala E de la CNCOM (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial), Cámara que impuso a la empresa de seguridad la obligación de indemnizar a la propietaria de un restaurante de la localidad bonaerense de Pilar que cuando intentó dar aviso a la policía, por el robo, no pudo hacerlo porque falló la alarma instalada.

Los camaristas recrearon los hechos ocurridos en diciembre de 2001 cuando varios delincuentes armados ingresaron al salón y se apoderaron del dinero de los comensales, quienes no pudieron pagar sus consumiciones.

Los jueces condenaron a la empresa privada de seguridad a indemnizar con 11 mil pesos, que se corresponde al dinero robado a la dueña del local y a las consumiciones de los comensales, que no pudieron abonarlas.

Según la sentencia, la indemnización es por "daño moral" y "pérdida de chance" ya que la clientela del local disminuyó por temor a un posible robo futuro.

Los camaristas tuvieron por "acreditado que el sistema de alarma no funcionaba correctamente y que la demandada no había cumplido con el contrato".

En ese sentido, añadieron que "si bien el servicio de alarma no importaba la convención de una obligación del resultado que implicara evitar cualquier atraco o asalto, no era menos cierto que el defectuoso sistema electrónico de alerta remoto impidió cualquier reacción y truncó el desarrollo de medios para propender a la seguridad contratada.

El fallo hace referencia también a que el día siguiente del ilícito concurrió el service de la demandada a realizar una prueba del sistema dejando sentado que “se revisa sistema… y chequeando con control de alarmas llegaron reportes de pulsador (ok) y no llegando en rango de largo alcance”, aclarando que ¨… corresponde al salón de comidas el largo alcance…¨

Evidentemente estamos en presencia de un precedente que seguramente será tenido en cuenta por la justicia a la hora de evaluar reclamos por situaciones similares.

Por ello, y desde el punto de vista eminentemente técnico, es conveniente destacar que el alcance real de operación de un sistema compuesto por un pulsador inalámbrico y su correspondiente receptor es altamente dependiente del lugar de instalación del receptor y de las condiciones de propagación de las ondas de radio, siendo la mejor perfomance el enlace visual y a campo abierto.

El alcance de estos enlaces de baja potencia en lugares cerrados puede limitarse debido a paredes mojadas, a que el receptor se encuentre obstruido por metal, a que la base de la construcción del edificio contenga acero y concreto en grandes cantidades, o también a que el transmisor tenga baja la batería.

Antes de instalar un sistema de este tipo, es aconsejable realizar pruebas para asegurarse que el alcance sea el adecuado. El receptor debe instalarse en interiores, de preferencia en una superficie alta y seca que no sea metálica utilizando tornillos y apuntando la antena hacia abajo.

Habitualmente se trabaja con potencias menores a 5mW y frecuencias en los rangos de 303 MHz, 430 MHz y 868 MHz.

Los fabricantes suelen especificar el alcance a campo abierto (50 m o 100 m), pero son renuentes a la hora de establecer el alcance en lugares cerrados.

En general debe tratarse que la distancia entre pulsador y receptor no supere la establecida por el fabricante para uso en campo abierto. Pero sin lugar a dudas, para uso en lugares cerrados, la misma se reduce dependiendo del sitio y las condiciones de instalación.

Es muy común que en el momento en que se evalúa el alcance de los dispositivos portátiles, las pruebas se realicen en ámbitos sin personas, o sin el mobiliario definitivo. Es necesario tener en cuenta que el enlace radioeléctrico para este tipo de dispositivos se deteriora por atenuaciones cuando cargamos el sitio con personas, muebles, alfombras, etc.

Lo cual indica la necesidad de arbitrar los medios para realizar la prueba de alcance en estas condiciones, y desde diferentes lugares. Si se tratara de equipos con varios canales, conviene también probar cual es el optimo.

Demás esta decir que periódicamente, y de acuerdo a la autonomía definida por el fabricante, deben reemplazarse las pilas o baterías preventivamente, pues la baja de tensión es una de las causales de pérdida del enlace.

De esta forma el cliente tendrá pleno conocimiento de la cobertura de los dispositivos en condiciones reales, y por lo tanto de las limitaciones del sistema.

Finalmente, deseo cursar una invitación a las empresas de monitoreo a participar de las reuniones del Grupo de Monitoreo de Casel, donde se analizan profesionalmente todos los temas vinculados con esta actividad.


Ing. Enrique Greenberg

 

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