ANáLISIS Y TENDENCIAS | 14 ABR 2026

CONTROL DE ACCESOS

Las credenciales móviles están conquistando la industria

Un nuevo estudio de HID revela que el 74% de las organizaciones en el mundo ya está adoptando o planeando implementar credenciales móviles, impulsadas principalmente por la necesidad de mayor protección. El especialista en esta tecnología, Jorge Bejarano, analiza cómo la misma está redefiniendo el control de acceso en Latinoamérica, los retos de adopción y su papel en la convergencia entre identidades físicas y digitales.



Nuevos datos confirman que el acceso móvil ha pasado de ser una tecnología emergente en la región a convertirse en un pilar del control de acceso. Las organizaciones ya no lo adoptan solo por conveniencia, sino como una medida clave de seguridad.

 

Los teléfonos inteligentes ya son indispensables para los adultos, y el uso de credenciales móviles avanza en la misma dirección para el acceso a activos físicos y digitales. Empleados e inquilinos esperan experiencias de acceso sin fricción: abrir puertas y validar su identidad con la misma facilidad con la que usan sus dispositivos para pagos, transporte y comunicación.

 

Según el informe Estado de la Seguridad y la Identidad 2026 de HID, una encuesta a más de 1 500 actores de la industria que incluyen usuarios finales, instaladores, integradores y fabricantes, el 74% de las organizaciones ya están involucrados con la tecnología, el 36% ya ha implementado credenciales móviles, mientras que el 38% está planificando activamente hacerlo.

 

Si bien el 34% de los encuestados menciona la conveniencia del usuario como un factor relevante, la principal motivación es la mejora en seguridad (50%). Esta combinación de mayor protección y familiaridad impulsa una adopción a un ritmo que pocas tecnologías de control de acceso han alcanzado.


Esto se debe a que las credenciales móviles aprovechan capacidades avanzadas centradas en la seguridad y autenticación mutua, reduciendo el riesgo derivado de tarjetas perdidas y contraseñas olvidadas mediante autenticación biométrica y comunicación cifrada.

 

Para entornos que requieren mayores niveles de seguridad, los sistemas modernos pueden implementar autenticación multifactor, combinando algo que las personas tienen (el dispositivo móvil) con algo que saben (un PIN) o algo que son (datos biométricos). La capacidad de provisionar, actualizar y revocar credenciales de forma remota añade una capa de control operativo y eficiencia que las tarjetas físicas no pueden igualar.

 

 

La credencial móvil como componente central del ecosistema de identidad


En comparación con la encuesta de 2025, el porcentaje de encuestados que identifica lo móvil como una tendencia principal disminuyó del 61% al 52%, lo que refleja su transición de una tecnología “nice to have” a un componente esencial de una infraestructura de seguridad integrada. Es decir, ha madurado, y los equipos de seguridad ya no se preguntan si deben adoptar credenciales móviles, sino cómo implementarlas eficazmente en una fuerza laboral diversa.

Entre las organizaciones que han implementado credenciales móviles, el 84% ha adoptado un enfoque híbrido que combina credenciales físicas y digitales. Este dato refleja la necesidad de mayor flexibilidad en los formatos y en la gestión de credenciales para atender a distintos perfiles de usuarios como empleados, visitantes y contratistas y a diversos casos de uso, como acceso a áreas seguras que requieren identificación visible, accesos temporales o credenciales VIP.

 

Las credenciales físicas siguen siendo una parte importante de esa combinación, atendiendo los casos de uso y poblaciones de usuarios donde un enfoque centrado en lo móvil aún no es práctico. Además, dependiendo de la industria, una tarjeta física puede seguir siendo obligatoria.

 

Al proyectarse a cinco años, los encuestados expresaron confianza en lo móvil, con un 80% que prevé entornos mayoritariamente móviles o equilibrados. Sin embargo, solo el 8% prevé entornos completamente móviles, lo que refleja la necesidad continua de soluciones híbridas.

 

Entre los encuestados que expresaron preocupaciones sobre lo móvil, el 44% citó los costos percibidos de implementación como su principal obstáculo para el despliegue, casi el doble de quienes dijeron lo mismo en 2025. Este fuerte aumento probablemente refleja presiones económicas más amplias, pero también señala una brecha en cómo se está comunicando el retorno de inversión de lo móvil. Las demás barreras reportadas, desde la falta de experiencia hasta la preparación de la infraestructura, comparten un hilo común: son desafíos de gestión de la transición, no objeciones a la tecnología en sí. Es importante señalar que la economía a largo plazo de las credenciales móviles es favorable una vez que se tiene en cuenta el costo real de gestionar credenciales físicas.

 

Para superar la reticencia organizacional hacia lo móvil, las empresas integradoras y distribuidoras deben comunicar el valor a largo plazo de las credenciales móviles, incluyendo la reducción de costos de producción y reemplazo de tarjetas, la eliminación de la carga operativa de gestionar credenciales físicas y una mayor seguridad que previene brechas costosas.

 

Para estas compañías, la conveniencia, la seguridad y el ahorro de costos se posicionan como fuertes impulsores de despliegue. Sin embargo, informan que una proporción significativa de usuarios finales sigue prefiriendo ampliamente las credenciales físicas, ya sea por cumplimiento, visibilidad o familiaridad. Según ellos, este sigue siendo el principal factor limitante sobre hasta dónde y qué tan rápido puede avanzar la adopción de lo móvil. Cerrar esta brecha es cada vez más el desafío definitorio del canal.

 

En conjunto, estos hallazgos sugieren que, si bien los entornos completamente móviles siguen siendo poco probables en el corto plazo, la credencialización móvil se está convirtiendo de manera constante en un componente central del control de acceso moderno.

 

 

El lugar de las credenciales móviles en la arquitectura de seguridad física

 

Las credenciales móviles brindan a los administradores y al personal de seguridad control en tiempo real sobre todo el ciclo de vida de las credenciales, permitiéndoles emitir credenciales instantáneamente sin necesidad de imprimir tarjetas, otorgar acceso inmediato a nuevos empleados, actualizar permisos a medida que evolucionan los roles y revocar el acceso de forma inmediata si un dispositivo se pierde o un usuario se retira. Al centralizar y digitalizar estos procesos, las credenciales móviles simplifican la administración, reducen el esfuerzo manual y eliminan brechas de seguridad que pueden ocurrir cuando los cambios de acceso se retrasan.


A medida que las organizaciones se alejan del hardware de control de acceso independiente hacia plataformas unificadas de gestión de identidades, lo móvil se ha convertido en el hilo conductor que conecta el acceso físico y digital. El citado informe de HID, muestra que el 73% de los encuestados identificó la gestión de identidades como una prioridad estratégica clave, mientras que el 60% planea aumentar la inversión en esta área.

 

Las credenciales móviles son centrales en esa inversión, ya que son el formato más adecuado para conectar el acceso a edificios, la autenticación en redes y el acceso a aplicaciones en la nube bajo una única identidad gestionable. Para los equipos de seguridad que enfrentan la complejidad de múltiples sistemas, una credencial móvil que funcione en entornos físicos y digitales reduce la carga administrativa y cierra las brechas que existen cuando la identidad física y digital se gestionan por separado.

 

Cabe destacar que estas credenciales son agnósticas a la plataforma de control de acceso. Marcas como HID permiten a las organizaciones almacenar identidades móviles en distintas opciones: una billetera base de HID, una billetera personalizada dentro de una aplicación white label o del propio usuario, o billeteras nativas del sistema operativo, como Apple Wallet o Google Wallet.


Para las empresas que evalúan migrar a lo móvil, tres consideraciones de despliegue determinan consistentemente si una implementación tiene éxito:

 

  1. Preparación de la infraestructura: no todos los lectores existentes admiten credenciales móviles, y una evaluación clara de los requisitos de actualización debe preceder cualquier decisión de despliegue.
  2. Transición por fases: un proceso que permita tanto credenciales basadas en tarjetas como móviles durante la migración reduce la interrupción y permite que diferentes grupos de usuarios avancen a su propio ritmo. Además, en algunas industrias como el gobierno y la salud, se requiere un modelo híbrido.
  3. Alineación de las partes interesadas: el acuerdo entre TI, seguridad, recursos humanos y gestión de instalaciones es esencial, ya que las decisiones sobre acceso móvil afectan múltiples funciones y un modelo basado en suscripción requiere coordinación presupuestaria entre departamentos.

 

A medida que la consolidación e integración de soluciones de control de acceso y gestión de identidades se aceleran, lo móvil sigue siendo el eje central, conectando el acceso físico y digital de formas que respaldan tanto la seguridad como la eficiencia operativa.